Otro mal dato de inflación. ¿Debemos preocuparnos?

La inflación en los Estados Unidos pulveriza las previsiones hasta situarse en el 6,2% ¿Hay razones de peso para preocuparse? ¿Anticipará la subida de tipos de interés?

“Ha pulverizado las previsiones”, constata la directora de oferta digital de Singular Bank, Victoria Torre. La inflación prevista para los Estados Unidos era del 5,8 por ciento. El dato confirmado es del 6,2 por ciento. Las bolsas estadounidenses desarrollaron la sesión del 10 de noviembre con preocupación. ¿Pero está justificada?

“Lo primero que debemos analizar es de dónde parte esta subida tan brutal de la inflación”. 

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“Hay un caldo de cultivo –continúa Torre— que genera el actual comportamiento de los precios: el exceso de ahorro; una etapa muy prolongada de tipos de interés bajos; y un apoyo de los bancos centrales para que fluya el dinero que ha desequilibrado la balanza entre oferta y demanda”.

La demanda repuntó de manera vertical tras las aperturas de las economías. La oferta ha sido incapaz de asumir este impulso: ha habido problemas de suministro. Pero no solo, la inflación estas últimas semanas está muy alimentada por los altos precios de la energía. 

La previsión, sin embargo, es que “poco a poco la situación se normalice, pero será más persistente de lo que inicialmente se descontaba”. 

La credibilidad de los bancos centrales

Con este análisis sobre la mesa, la pregunta que procede es si tienen razón o no los bancos centrales al definir la inflación como “temporal”. “La realidad se está imponiendo”, advierte la portavoz de Singular Bank. “Pero es cierto que, a medio plazo, algunas de las circunstancias actuales tendrían que revertir”. 

Todavía podríamos ver un pico de inflación, a juicio de Torre.

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El calendario nos lleva hasta semanas inflacionistas por la campaña de Navidad. Después de reyes, “deberían empezar a normalizarse los equilibrios entre oferta y demanda”. En conclusión, los bancos centrales creen que los factores son coyunturales, aunque empiezan a reconocer que “puede durar un poco más”.

Otro de los retos que plantea la inflación es ver si acelerará el tapering –la retirada de los estímulos para frenar la crisis del coronavirus—. “Habrá que ver cómo los bancos centrales manejan el discurso de una inflación más elevada de lo que preveían con la retirada de los estímulos”.

“Pero la pregunta no es si habrá o no tapering, sino la velocidad a la que se desarrolle”, matica Torre. Este apoyo masivo a la economía ha sostenido las bolsas globales durante los últimos meses hasta máximos históricos. 

Cuando se hayan detraído estos respaldos económicos, a mediados de 2022, será cuando se pondrá sobre la mesa, según prevé Singular Bank, la subida de tipos de interés.

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Si la inflación persiste más meses a los niveles confirmados el miércoles, “quizá deberán planteárselo: una inflación descontrolada puede mermar muchísimo el crecimiento económico”.

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