El Ibex-35 se aferra a los 9.000 en una nueva sesión a la baja

Los temores sobre la economía global y la guerra comercial pesan sobre las Bolsas. El dinero sale de la renta variable y entra en la deuda. Además, otros activos cíclicos, como el petróleo, también sufren.

Segunda sesión consecutiva de pérdidas para el Ibex-35. Aunque continuó preservando el nivel de los 9.000 puntos. Al cierre, el índice retrocedía un 0,18%, para dar un último cambio en los 9.037,50 puntos. 

Con este resultado, el selectivo español fue el que menos cayó en Europa. El peor fue el Ftse Mib de Milán, que bajó un 1,03%, mientras que el Ftse 100 cayó un 0,99%. El Cac 40 francés, el Dax alemán y el PSI-20 de Lisboa se dejaron alrededor de un 0,4%. 

Al indicador español le ayudaron valores como ACS y Aena, que ganaron un 1,92% y un 1,59%, respectivamente. También, algunas 'utilities', como Endesa e Iberdrola, que se anotaron un 0,62% y un 0,54%, respectivamente, además de Naturgy, que se apuntó un 0,43%. También otros grandes ayudaron al indicador a conservar los 9.000 puntos: Inditex y Repsol, que avanzaron un 0,29% y un 0,20%, respectivamente. 

En rojo, ArcelorMittal y Acerinox fueron los peores, con recortes de un 4,71% y un 2,67%, respectivamente. Castigo, por tanto, a los valores más cíclicos. A ellos se unieron Mediaset, que bajó un 2,03% y Técnicas Reunidas, que retrocedió un 1,62%.

Y, de nuevo, la banca volvió a sufrir por nuevas recomendaciones negativas. Así, Bankia retrocedió un 2,58%, mientras que Sabadell y CaixaBank se dejaron un 1,39% y un 1,22%, respectivamente. Santander se dejó un 0,82% y BBVA, un 0,69%. 

Wall Street vuelve del largo fin de semana con pérdidas

Wall Street arrancaba la jornada también con pérdidas después del fin de semana largo que dejan atrás. Quizás contribuyó al recorte el hecho de que Stanley Black & Decker sufriera su mayor caída desde 2013 después de informar de una revisión a la baja de sus beneficios debido a la desaceleración económica. 

Este mal sabor que se derivó del plano corporativo americano se unió al que por la mañana procedía de Europa: UBS publicó unos resultados muy decepcionantes. 

Y antes, de madrugada, los mercados chino en particular y asiático en general cerraban a la baja después de escuchar al presidente Xi Jinping destacar la necesidad de mantener la estabilidad política, discurso que el mercado ligó a la preocupación existente sobre la desaceleración de la economía del gigante asiático. Además, las noticias respecto a que Estados Unidos está buscando la extradición de una alta ejecutiva de Huawei incrementó la tensión respecto a la posibilidad de un final feliz a la guerra comercial. 

En general, sobre los mercados continúa pensado la incertidumbre sobre el comercio y sobre el crecimiento global. Y el FMI ratificó lo acertado de esa preocupación, puesto que revisó a la baja sus perspectivas de crecimiento el lunes. Y, en coherencia con ello, además de ver salidas de dinero de las Bolsas, vimos entradas en los bonos que se tradujeron en caídas de los intereses de los bonos. Así, la rentabilidad del título americano a diez años retrocedió desde el 2,78% hasta el 2,75%. Mientras, el rendimiento de los bonos alemanes al mismo plazo retrocedió desde el 0,25% hasta el 0,24%. También a la baja se movieron los intereses de los títulos de la periferia europea. 

Mark Hackett, de Nationwide Funds Group, explica en declaraciones a Bloomberg: "Los inversores obviamente están todavía un poco nerviosos, por lo que esperamos que los momentos de volatilidad continúen". Y añade: "Dado que los titulares continúan proporcionando nerviosismo en relación con la desaceleración global, la guerra comercial y el cierre del gobierno, es fácil espantar a los inversores, pero creemos que son más temporales que permanentes". 

El crudo, a la baja; las divisas refugio y la libra, al alza

Como activo cíclico que es, el crudo también perdió posiciones. El barril de Brent, de referencia en Europa, llegaba al término de la sesión del Viejo Continente con un recorte del 2,66%, para colocarse en los 61,07 dólares.

El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, mientras tanto, retrocedía casi un 3% al cierre de la sesión europea, hasta los 52,23 dólares. 

El oro no actuaba como refugio y se mantenía prácticamente plano en el entorno de los 1.280 dólares la onza. 

Pero sí ganaban posiciones monedas seguras como el yen japonés y el franco suizo. Aunque la que más se apreciaba contra el euro era la libra esterlina.

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