El Ibex-35, en la encrucijada: ¿logrará subir o le queda más por sufrir?
Los expertos consultados no descartan que el índice caiga por debajo de los mínimos anuales e incluso que pierda el nivel de los 9.000 puntos. También hay analistas que, aun pensando eso, consideran que se pueden aprovechar oportunidades para comprar a mejor precio.
El Ibex-35, entre principios de agosto y el 7 de septiembre, cayó desde niveles cercanos a los 9.900 puntos hasta perder los 9.200 y situarse en mínimos desde diciembre de 2016. En la semana que termina, el índice ha tratado de rebotar, pero no sin cierta indecisión y hasta debilidad. Las dudas respecto a lo que se puede esperar del selectivo español persisten, porque el mercado sigue vulnerable ante noticias sobre los emergentes y la guerra comercial.
Eduardo Bolinches, de Bolsacash, dice que la última reacción alcista «viene provocada por la extrema sobreventa que acumula el selectivo, el regreso de los inversores al parqué tras las vacaciones y el oportuno soporte de los 9.200 que si bien el viernes, 7 de septiembre, fue perforado al cierre, no fue testeado en la siguiente sesión y, por lo tanto, podemos decir que el primer asalto de los bajistas a ese nivel se saldó con un fracaso». De todas maneras, en su opinión, mientras el Ibex-35 no sea capaz de reconquistar los 9.400 puntos de manera consistente, el nerviosismo y la tensión no desaparecerán. Bolinches añade: «Perder los 9.200 puntos sin previamente alcanzar los 9.400 implica que los bajistas ni se han inmutado y, por lo tanto, nos abre un escenario de testeo a los 8.956 puntos».
Carlos Hernández, de Andbank, amplía un poco más el foco: afirma que la tendencia del Ibex-35 es bajista desde mediados de mayo de 2017. Y que se aceleró en las correcciones de febrero y mayo de este año, cuando el índice llegó a los 9.300-9.250 puntos. Este nivel, dice Hernández, es clave, puesto que su superación entre diciembre de 2016 y enero de 2017 le llevó a alcanzar los 11.149 que marcó en mayo de 2017 para luego regresar a los niveles de partida. Haber perdido esos 9.250 puntos a principios de septiembre anula, continúa Hernández, los 11.149 puntos como objetivo alcista. Pero también explica: «El hecho de que de momento sólo se haya producido un cierre por debajo los 9.250 puntos y sin haber sido muy por debajo no debería ser una señal alarmista, pero sí es una señal de aviso. Habría que vigilar los 9.111 puntos, ya que de perderlos se podría confirmar la búsqueda de niveles de soporte claves, siendo dos los más importantes: el primero, en torno a los 8.512 puntos; el segundo, el situado en torno a los 7.500 puntos».
Primeros niveles clave
Ya tenemos unos primeros niveles clave. Por abajo, los que no hay que perder: los 9.111 puntos; por arriba, los que convendría recuperar: los 9.400.
Roberto Moro, de Apta Negocios, cree que el Ibex-35, en el corto plazo puede llegar a recuperar hasta los 9.500 o los 9.600 puntos, pero ello no asegurará contra las caídas. En su opinión, a continuación podría volver a caer hasta los 8.900 puntos. Por lo tanto, su recomendación sería vender en los rebotes para enfrentar la siguiente oleada de ventas. Añade que los nuevos descensos después del rebote que ve a corto plazo serán primero más acusados en Europa, porque los índices del Viejo Continente tienen los mínimos anuales más cerca; pero que a continuación el recorte se acelerará en Wall Street, una vez pierda los mínimos de marzo: al otro lado del Atlántico hay más plusvalías por recoger.
Luis Lorenzo, de Dif Broker, en cambio, considera que a corto plazo, en el mes de septiembre, podemos ver más caídas, puesto que este mes suele ser malo para las Bolsas. En él cree que veremos el suelo del mercado. Afirma que una vez perdidos los 9.300-9.350 puntos, teóricamente tendría que irse hasta los 8.500 puntos, aunque considera que el descenso podría pararse en los 9.000 o los 8.800 puntos. Opina que entonces se podrían aprovechar los precios más bajos para formar una cartera con vistas a los cuatro o cinco meses siguientes, porque el periodo que va desde octubre a febrero suele ser bueno para la renta variable. También cree que se podrían tomar posiciones paulatinamente, porque incluso ahora ya hay acciones a niveles interesantes y puede haber títulos rezagados cuando el indicador haya recuperado los 9.500 puntos. En todo caso, señala que el selectivo español no estará seguro hasta que rebase con contundencia los 9.350-9.500 enteros.
¿Y si se queda plano?
Victoria Torre, de Self Bank, comenta que, por fundamentales, el Ibex-35 está barato. Pero también apunta que el mercado está bastante reticente con Europa como consecuencia del 'Brexit', las dudas con Italia o el hecho de que, en el selectivo en particular, el 52% de los beneficios proceden de América Latina. Ello ha provocado que los flujos hayan salido de Europa hacia Estados Unidos. A ello se une el hecho de que los bancos, si bien están atractivos por valoración, hasta que no suban los tipos de interés no veremos mejoras en sus beneficios. Y, por último, la incertidumbre política existente en España, que puede retrasar decisiones de inversión o empeorar la visión que el dinero internacional tiene del país. Por eso ve al Ibex-35 especialmente ralentizado. En este escenario, Victoria Torre cree que en el índice podría comenzar a reinar la atonía y quedarse lateral, siempre y cuando no aparezca ningún catalizador al alza o a la baja. «No soy muy pesimista, pero tampoco soy muy optimista», afirma Torre.
Álvaro Giménez-Cuenca, de XTB, a la vista de lo que ha sucedido en la última semana, comenta que de momento el indicador no parece capaz de consolidar los ascensos. Pero también recuerda que, pese a que el índice parece estar en muy malas condiciones, nueve de sus valores están muy cerca de máximos históricos, Amadeus, entre ellos. El problema mayor del indicador, continúa este experto, reside en que las compañías con mayor capitalización, sobre todo los bancos, Telefónica e Inditex, no están teniendo un buen comportamiento, en parte por su exposición a los mercados emergentes que agrava problemas previos. «De aquí a final de año, si tenemos confianza en los grandes valores, deberíamos ver al Ibex-35 en niveles superiores a los actuales», afirma Giménez-Cuenca. ¿Y él confía en ellos? En su opinión, no será fácil ver remontar a los bancos y a Telefónica, aunque los precios ya hayan descontado los problemas emergentes, pero cree que es posible con Inditex.
Oportunidad de compra
El experto de XTB considera que estos precios constituyen una oportunidad de compra para el medio plazo. Y cree que lo que hay que hacer es formar una cartera diversificada, pero sin incluir valores que estén cayendo más que el selectivo, como Dia. Prefiere acompañar a la tendencia positiva que presentan acciones como Amadeus, Viscofán o Ence u otros defensivos, como Red Eléctrica.
El más optimista de los expertos consultados es Ricardo Torrella, de Gesinter. Afirma que el Ibex-35 está barato y que es una oportunidad de compra: si en 2015 el índice se situaba en los 11.500 puntos, no hay razón para que ahora se encuentre un 25% por debajo, teniendo en cuenta la situación económica de España. También apunta la posibilidad de que vaya a haber un cambio de sesgo en el comportamiento de los valores. Hasta ahora, según detecta, los que mejor se han comportado han sido los más ligados a la economía real de sectores no regulados, con nombres en Europa como SAP, L'Oreal o LVMH, y en España como Grifols o Viscofán, mientras que banca y telecos han sido muy penalizados. «Tengo la sensación de que esto puede cambiar», afirma. Aunque sería aún partidario de crear una cartera mezclando ambos tipos de acciones. También aporta una clave: «El risk-on y el risk-off en el mercado lo va a determinar el dólar: su depreciación a 1,20-1,24 puede ser de ayuda para la Bolsa».