El Ibex-35 aguanta los 9.200 pese a las dudas sobre el acuerdo comercial

Los inversores recogieron beneficios después de la extraordinaria semana pasada y con la excusa de las dudas que afloraban respecto al acuerdo comercial chino-americano.

Lo que la semana pasada fue entusiasmo en la que arranca se ha convertido en dudas e incertidumbres. El mercado compró que habría un acuerdo comercial, aunque sólo fuera de mínimos, entre Estados Unidos y China. Y así fue. Al menos, así se entendió el viernes a última hora de la tarde: EE.UU. no subiría los aranceles a cambio de que China comprara más productos agrícolas y adoptara algunos compromisos en cuestiones de propiedad intelectual y cambiarias. Con ello, el Ibex-35 firmó su mejor semana en más de año y medio, con una revalorización del 3,5%. Pero todavía está pendiente su redacción y su firma. Y Pekín manifestaba hoy que quiere limar ciertos detalles antes de añadir su rúbrica, lo que sembró cierto nerviosismo entre los inversores. 

Así, todos los índices europeos cerraron en rojo. Aunque sus pérdidas finales fueron inferiores a las que registraban por la mañana. Esa recuperación final se debió a que el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, afirmó en televisión que espera que termine habiendo un acuerdo porque en las reuniones de la semana pasada ambas partes realizaron un sustancial progreso. Y también desde China llegaban voces que matizaban su temprana reclamación. 

El otro frente que ayudó a los mercados la semana pasada, los avances realizados para resolver la cuestión irlandesa y lograr un Brexit acordado, también se tambaleó hoy: de acuerdo con la Unión Europea, los planes de Boris Johnson para el Brexit no son suficientes para ser la base de un pacto. Ello llevó a un recorte de la libra desde sus niveles máximos de tres meses que había alcanzado el pasado viernes. 

A ello se unió que, desde el frente geopolítico, la situación se complica en Oriente Medio, con la invasión turca del norte de Siria contra los kurdos que allí habitan, el acuerdo al que éstos han llegado con Al Assad para defenderse y la previsible complicación del escenario por esas latitudes. Desde el frente financiero, además, es de destacar el deterioro de los activos turcos: en la sesión de hoy, la Bolsa del país cayó más de un 5%; la lira turca se depreció cerca de un punto porcentual contra el dólar; y la rentabilidad de su bono a diez años emitido en moneda local subió más de 100 puntos básicos, hasta rebasar el 15%. Dada la delicada situación financiera del país y su potencial contagio a otros emergentes, no son muy buenas noticias. 

Además, tuvimos datos económicos preocupantes: en China las importaciones y las exportaciones se comportaron peor de lo esperado por los analistas, lo que hace pensar en un impacto más relevante del esperado de la guerra comercial. 

Los 9.200 funcionan como soporte

Con todo ello, el Ibex-35 cerró la jornada con un descenso del 0,29%, para dar un último cambio en los 9.246,5 puntos. Marcó mínimos por debajo de los 9.200 puntos en un par de ocasiones en la sesión. Pero esa psicológica cota actuó como soporte contra las caídas.

El peor índice de la sesión fue el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió cerca de un 0,6%, mientras que el Ftse 100 británico perdió un 0,46%. El Cac 40 francés bajó un 0,4%, el Ftse Mib de Milán, un 0,3%, y el Dax alemán, un 0,2%. 

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Al cierre de la sesión europea, los índices estadounidenses estaban indecisos, se movían poco: el Dow Jones y el Nasdaq ganaban alrededor de un 0,10%, mientras que el S&P se encontraba prácticamente plano.

En el selectivo español, Cellnex encabezó los ascensos, con una revalorización del 3,52%. A continuación, Acciona y Colonial, con ganancias de un 1,37% y de un 1,23%, respectivamente. Ferrovial y Siemens Gamesa se anotaron cerca de un punto porcentual. A estos valores acompañaron en verde otros defensivos, como Naturgy, Enagás, Iberdrola o Red Eléctrica. 

En rojo, ArcelorMittal fue el valor que más cayó, con un descenso del 2,52%. Después, varios valores con retrocesos de más de un punto porcentual. Entre ellos, dos bancos: BBVA (-1,73%) y Bankia (-1,13%). También IAG, Amadeus, Indra o Acerinox. Mientras, Santander se dejó un 0,99%. 

Otros grandes valores que terminaron con pérdidas fueron Telefónica (-0,77%), Inditex (-0,56%) y Repsol (-0,21%). 

Deuda y materias primas

Junto a las caídas bursátiles, se observó el deseo de los inversores por ampliar posiciones en activos refugio, aunque muy moderadamente. Y los tipos de los bonos cayeron de forma generalizada, pero discreta. El interés del título alemán a diez años pasó del -0,44% al -0,46%. El de su comparable español, del 0,23% al 0,20%. 

En el mercado de materias primas, las cíclicas cayeron (el barril de Brent, de referencia en Europa, cedió un 2,23%, hasta perder los 60 dólares recién reconquistados), pero las conservadoras subieron (el oro avanzó un 0,20% y terminó el día muy cerca de los 1.500 dólares la onza). 

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