BPI: La política ha aumentado su influencia sobre los mercados financieros

"La política ha aumentado su influencia sobre los mercados financieros el pasado trimestre, reafirmando su supremacía sobre la economía", mientras[…]

"La política ha aumentado su influencia sobre los mercados financieros el pasado trimestre, reafirmando su supremacía sobre la economía", mientras se reduce la dependencia de los bancos centrales, dijo el jefe del departamento Monetario y Económico del BPI, Claudio Borio.

Al presentar el último informe trimestral del Banco de Pagos Internacionales (BPI), Borio destacó que entre diciembre de 2016 y principios de marzo "se intensificó el descenso de las correlaciones entre clases de activos, sectores y regiones".

Desde finales de 2015 los activos, sectores y regiones no reaccionan de la misma manera a los mismos acontecimientos.

Los precios de muchos activos han presentado movimientos laterales desde diciembre a la espera de los inversores de que se despeje la incertidumbre sobre la política de la nueva Administración estadounidense, según el informe trimestral del BPI.

Los participantes de los mercados esperan que en EEUU aumente la importancia de la política fiscal, se siga con el ajuste de la política monetaria, se impulse la desregulación del sistema financiero y se apliquen medidas proteccionistas al comercio.

No obstante, añade el BPI, cuya sede se encuentra en la ciudad suiza de Basilea, no está claro todavía ni el cómo, ni el cuándo de estos cambios políticos, ni su impacto.

También existe incertidumbre en la zona del euro en un año en el que se van a celebrar elecciones en varios países.

"La renta variable estadounidense se disparó y los rendimientos del Tesoro continuaron siendo elevados, mientras el dólar mantenía sus ganancias de noviembre", dijo Borio.

"El mercado bursátil estadounidense consiguió buenos resultados en comparación con los del resto del mundo", según Borio.

Incluso, han reaparecido "antiguos debates sobre una posible sobrevaloración", aunque ahora con una clara división entre sectores ganadores y perdedores, como reflejo de las expectativas sobre las políticas de la nueva administración.

En EEUU los sectores ganadores fueron: defensa, construcción, financiero, manufactura y empresas pequeñas y los perdedores los sectores más importadores.

Sin embargo, en este periodo, en Europa y Japón los mercados de valores estuvieron más planos y las economías emergentes se recuperaron de las pérdidas sufridas tras el 8 de noviembre, tras las elecciones presidenciales en EEUU.

"La ruptura de las correlaciones contrasta llamativamente con la evolución observada durante la mayor parte del periodo posterior a la crisis, en el que las sucesivas oleadas de preferencia y aversión al riesgo no solían hacer distinciones", dijo Borio.

Entre diciembre del año pasado y comienzos de marzo de 2017, continuó Borio, se ha debilitado "la fuerte dependencia de los mercados -sobredependencia, me atrevería a decir- de las declaraciones y acciones de los bancos centrales se debilitó durante el trimestre, al menos temporalmente".

El buen comportamiento de la renta variable responde a las señales de una recuperación sostenida en la economía global.

Los indicadores de confianza del consumidor y empresarial alcanzaron en EEUU niveles no vistos desde finales de 2014, pero la mejora fue más moderada en otras economías emergentes.

Los tipos de interés a corto plazo reflejan la divergencia en las expectativas de la política monetaria y han aumentado los diferenciales de los futuros de las tasas de interés a corto plazo del dólar frente a las euro y el yen.

Los mercados de renta fija se han estabilizado en Alemania, Reino Unido y EEUU.

El dólar se apreció significativamente en noviembre y diciembre pero se debilitó en enero.

"Los acontecimientos políticos en las economías avanzadas han puesto en el punto de mira las vulnerabilidades que aquejan a las economías de mercado emergentes , que se han visto entre la espada y la pared", según Borio.

Por un lado están las perspectivas de un endurecimiento de la política monetaria estadounidense (aunque sea gradual), la apreciación del dólar y el nivel de deuda en divisas de estas economías; por el otro, se encuentra la amenaza de un auge del proteccionismo.

Esto se refleja en los tipos de cambio de las economías emergentes, que han estado muy ligados a sus respectivas exposiciones al comercio con EEUU.

"La economía mundial sigue teniendo dificultades para encontrar un camino seguro hacia un crecimiento sostenible exento de tensiones financieras. En más de un sentido, todavía se cierne sobre nosotros la alargada sombra de la Gran Crisis Financiera ", concluyó Borio.

De momento, no hay indicios de una escasez de financiación en dólares estadounidenses pero si se materializan esas tensiones es muy posible que la financiación en dólares y el mercado de swaps (intercambio) de divisas vuelvan a estar bajo presión.

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