Un «ladrón en ley» armenio controlaba un miniejército de un centenar de delincuentes

Policía Nacional y Mossos d'Esquadra coordinados por la Fiscalía Anticorrupción y el juzgado de Instrucción número 2 de Tarrasa están desarrollando desde esta madrugada un macrooperativo policial contra una organización criminal de origen armenio instalada en nuestro país con distintas facciones y dedicada a una diversidad de delitos que van desde el robo en domicilios o en supermercados hasta el tráfico de drogas, las extorsiones, las falsedades, el contrabando de tabaco, el intento de asesinato, la receptación, la tenencia ilícita de armas, el blanqueo de capitales, la falsedad documental y mercantil o las apuestas deportivas ilegales en partidos de baloncesto o de tenis. En el operativo se han ordenado 142 detenciones (muchas ya se han producido) y 73 registros en Barcelona, Valencia, Alicante, Albacete y Madrid.

El origen de la operación es el asesinato el 4 de enero de 2016 en Tarrasa de dos miembros de la mafia georgiana. Poco después se creó un equipo policial conjunto que en noviembre del año pasado asestó un duro golpe a la estructura de esta organización criminal, heredera de los «vor v zakonen» (ladrones en la ley) instalados en España. Entonces se detuvo a Katerina Myerkova, esposa de Khahaber Shushanashvili, quien cumple condena en Francia, igual que otros miembros de su grupo de delincuentes.

El lugar dejado por los georgianos ha sido ocupado por esta organización armenio que ha ido creciendo y conviviendo con los de origen georgiano. Estos grupos, extendidos por toda Europa, disponen de múltiples estructuras deseminadas por varios países y se rigen por los mismos principios que otras mafias del Este, con sus característicos repartos territoriales, sus reuniones de ladrones (skhodkas) y su caja común (obschak), controlada por el «ladrón en ley» a la que todos deben contribuir con las ganancias de sus delitos. Los armenios «controlaban y supervisaban actividades criminales hasta ahora desconocidas por la Policía», según los investigadores.

La mafia armenia estaba dirigida en España con mano férrea por el ladrón en ley Armenak Badalyan alias «BDO» desde su vivienda de Barcelona y bajo la supervisión directa y el mandato de Kakhaber Shushanashvili, pero había ampliado su cartera delictiva engrosada con las células de robo controladas antes por otros viejos conocidos de los investigadores como Zviad Darsadze y Spartak Japaridze. Lo que más ha llamado la atención durante las pesquisas es la enorme cantidad de delitos a los que se dedicaban con sucursales en la zona de Levante, en manos de otro «ladrón en ley» ?Sargis Grigoryan?, dedicado al contrabando de tabaco, la receptación de joyas, los robos, las apuestas deportivas fraudulentas y el tráfico de drogas.

Otros dos «ladrones en la ley» o «vor v zakone» dirigían sendos grupos en Valencia y Madrid: Artak Ohanyan y Artyom Vardanyan, quien durante el último juicio a la mafia georgiana celebrado en la Audiencia Nacional ejercía de «taxista» y anfitrión de algunos de los juzgados que no estaban en prisión.

En la operación participan el Grupo II de Organizaciones Criminales Transnacionales (OCT), de la Brigada Central de Delincuencia Especializada, Unidad Central de Drogas y Contra el Crimen Organizado, de la Comisaría General de Policía Judicial; Grupo 3º de la UDEF de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Barcelona); y Servicio de Control de Juegos de Azar; la Unitat Central d?Organitzacions Criminals Transnacionals (OCT) de l?Àrea Central de Crim Organitzat, de la Comissaria General d?Investigació Criminal; y de la UCB, de l?Àrea Central de Delictes Econòmics de la Comissaria General d?Investigació Criminal).

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