Túnez cede ante las protestas con una ligera subida de subsidios

Después de una semana marcada por las protestas por la grave situación económica, las autoridades de Túnez aprovecharon el séptimo aniversario de la «revolución de los jazmines» para anunciar que aumentarán la ayuda económica que reciben las familias más desfavorecidas. El ministro de Asuntos Sociales, Mohamad Trabelsi, adelantó que el subsidio, que afectará a unas 250.000 familias, aumentará de los 150 dinares actuales (50 euros) a una cantidad entre 180 y 210. El anuncio se produjo al mismo tiempo que miles de tunecinos tomaban las calles de la capital para conmemorar la revolución que acabó con 23 años de dictadura de Zine El Abinide Ben Ali. Los eslóganes que entonces decían «el pueblo pide la caída del régimen», se convirtieron en «el pueblo pide la caída de la Ley de Presupuestos», en referencia al texto que entró en vigor el 1 de enero y que supone el final de la subvenciones y el alza de los impuestos.

Durante toda la semana se registraron movilizaciones contra esta ley, una persona murió en los choques con las fuerzas de seguridad y hubo más de 800 detenidos, lo que obligó a las autoridades a desplegar al Ejército para asegurar la gran manifestación convocada en la capital. La avenida Habib Burghiba, arteria central de la ciudad y sede de las mayores movilizaciones en 2011, volvió a vestirse con los colores de la bandera nacional en una jornada que transcurrió sin graves incidentes.

Obligados por el FMI

El presidente del país, Beji Caïd Esebsi, se reunió de urgencia con representantes de los partidos políticos, patronal y sindicatos para intentar calmar la situación y, en declaraciones recogidas por la prensa local, acusó a los medios extranjeros de «exagerar» las movilizaciones de los últimos días. Pese al anuncio de la tímida subida de los subsidios a los más desfavorecidos, el ministro de Comercio, Omar el Bahi, aclaró que el Ejecutivo «no cambiará una coma» de la Ley de Presupuestos de 2018. Este texto supone la subida de los impuestos y la retirada de las subvenciones como primeras medidas de choque para intentar ajustarse a las exigencias de un Fondo Monetario Internacional (FMI) que en 2016 acudió al rescate del país con un préstamo de 2.400 millones de euros.

El Gobierno de consenso formado por nacionalistas e islamistas, el noveno desde la caída de Ben Ali, no tiene más remedio que imponer medidas de austeridad y el descontento crece en un amplio sector de la población que no ve cumplidos los sueños que tenía tras la revolución de 2011. «No hay nada más que pobreza, no ha cambiado nada desde la revolución. Nuestra revolución ha sido robada y la gente no hemos ganado nada», lamentaba ante los micrófonos de la cadena Al Jazeera Rachida Gheriani, activista del opositor Frente Popular en la marcha de protesta de la capital. Este partido, junto a la plataforma Fesh nastanneu? («¿A qué esperamos?»), mantiene para los próximos días la llamada a las movilizaciones de protesta contra los recortes.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.