Se desinfla la huelga de mujeres contra el presidente Donald Trump

Los organizadores de la masiva Marcha de las Mujeres que mostró su rechazo a Donald Trump al día siguiente de su investidura como presidente de EE.UU. convocaron para este miércoles una huelga general femenina, acompañada de otras movilizaciones, que pretendía llamar la atención sobre la discriminación y las injusticias hacia la mujer, así como reclamar igualdad salarial, aunque también grupos que protestaban contra la retirada de fondos a entidades abortistas.

El impacto de la iniciativa, bautizada como "Un día sin mujeres" y coincidente con el Día Internacional de la Mujer, se quedó muy lejos del que tuvo la movilización del 21 de enero, aunque sus promotores se mostraban satisfechos porque dicen buscaban difundir distintas formas de activismo. El título evocaba el del reciente "día sin inmigrantes", organizado en enero, también de impacto limitado.

A lo largo de la historia de Estados Unidos ha habido sonadas huelgas, como la que enfrentó de forma violenta en 1892 en Homestead (Pensilvania) a los obreros de una gran fábrica siderúrgica con su propietario, el magnate Andrew Carnegie, con la intervención de los celebres detectives de la agencia Pinkerton. Sin embargo, en la actualidad es un mecanismo de presión que no cuenta en este país con la tradición ni la protección al trabajador que hay en países europeos.

Distintas opciones de protesta

Conscientes de ello, los organizadores de este "día sin mujeres" sabían que no iban a paralizar el país y se conformaban con plantear distintas opciones para que las mujeres se hicieran notar: que se cogieran el día libre, tanto en una tarea remunerada como no remunerada; que evitaran comprar durante la jornada, a no ser que fuera en negocios pequeños y propiedad femenina o de minorías, y vestir de rojo, el color escogido como símbolo de "amor y sacrificio revoluvionarios", así como de "energía y acción" asociadas con la "voluntad de sobrevivir" y un guiño a la historia del movimiento obrero. Además, se invitaba a participar en manifestaciones, apoyar a grupos locales y "hacer comunidad unos con otros".

En cuanto a la huelga en sí, los organizadores reconocían que en torno al 82% de las mujeres que son madres, en especial las solteras, "pueden no tener la opción de renunciar a un trabajo remunerado o pagar el cuidado infantil" para secundar el paro. "Muchas mujeres en nuestras comunidades más vulnerables no tendrán la capacidad de unirse a la huelga, debido a la inseguridad económica", señalaban ya previamente en su página web. "Nosotros haremos huelga por ellas", añadían.

No se conocen cifras de seguimiento del paro, ni por los convocantes ni por las autoridades, pero la sensación este miércoles era de que la actividad ciudadana no se había detenido en absoluto, aunque se celebraron distintas manifestaciones y, al menos en el caso de Washington DC, se podían ver mujeres de rojo por las calles más céntricas.

Cierre de escuelas

La huelga tuvo un impacto puntual en escuelas. En Alexandria, en el norte de Virginia; en Chapel Hill-Carrboro, en Carolina del Norte, y en el condado de Prince George, en Maryland, se cerraron los centros escolares durante la jornada debido a la ausencia anunciada de buena parte de las docentes. También cerró por la huelga el juzgado municipal de la capital de Rhode Island, Providence, según recoge "The New York Times".

En la capital estadounidense, cientos de mujeres marcharon desde la plaza de la Libertad hasta el parque Lafayette, justo enfrente de la Casa Blanca, para mostrar su rechazo a la retirada de ayudas a las entidades que ofrecen en el extranjero servicios abortivos. Durante su recorrido se exhibieron pancartas que pedían parar "la guerra contra las mujeres" y "mantener el aborto legal" y se corearon cánticos en los que se decía que Donald Trump "se tiene que ir".

"Las mujeres hemos recorrido un largo camino y no quiero que vayamos hacia atrás", señalaba a ABC una de las participantes, Julia Pena, de 41 años y propietaria de una empresa de desarrollo de software en Virginia.

La presidenta de la fundación "Mayoría Feminista", Eleanor Smeal, declaró a este diario poco antes de encaberzar la manifesación que "esta administración está en contra de los derechos de las mujeres" y se quejó de que se retire los fondos a organizaciones sanitarias en el extranjero "tan solo por mencionar la palabra aborto".

Posteriormente, desde la Marcha de las Mujeres se indicó que diez de sus organizadoras fueron detenidas en Washington en una muestra de desobediencia civil.

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