Rajoy se verá con Iglesias y Rivera en el Congreso, el martes
El presidente deja en manos del PSOE decidir dónde y cuándo arranca su negociación y cuestiona que el rechazo de Sánchez sea definitivo
Mariano Rajoy abandonará la comodidad del palacio de la Moncloa la próxima semana para reunirse en terreno neutral con las principales fuerzas políticas del país. Las primeras citas se han fijado para el martes en el Congreso de los Diputados. En ese escenario sondeará al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, a las diez y media de la mañana, y al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, a las cinco de la tarde. Ambos dirigentes han decidido el espacio en el que están dispuestos a encontrarse con el presidente, que hasta ahora, y pese a ejercer de candidato del PP, había recibido en la sede gubernamental a las formaciones minoritarias.
Tan sólo Bildu habrá quedado excluida de la ronda de contactos de Rajoy, que ha dado la opción a sus interlocutores de dar a conocer o no las conversaciones que se mantengan. En los últimos días Coalición Canaria, el PNV y Esquerra no han tenido inconveniente en anunciar su asistencia a la Moncloa. En el listado, sin embargo, se echa en falta a Convergència, que desde mañana celebra su congreso en Cataluña y mantiene una actitud discreta.
Ninguna otra llamada ha trascendido. Si se ha tanteado a los socialistas ha sido de manera informal. El presidente, que va reuniéndose con los partidos en sentido inverso a su peso parlamentario, parece dejar al PSOE para el último lugar. Y, a día de hoy, cede además a Pedro Sánchez la capacidad de decidir cuándo y dónde arrancará su negociación. «Me voy a reunir donde quieran, el día que quieran y a la hora que quieran», anticipó hoy Rajoy en el Congreso antes de recoger su acta de diputado.
El orden elegido para tantear la disposición del resto de líderes al acuerdo ha permitido al presidente conceder dos semanas al PSOE, inmerso en el debate sobre si facilitar o no un Ejecutivo del PP, y que durante este tiempo todos los partidos hayan ido señalando a los socialistas como responsables de impedir unas terceras elecciones. Incluso Ciudadanos, que durante la campaña electoral vetó a Rajoy, se resiste ahora a anticipar su papel en la investidura hasta conocer si la segunda fuerza asume el cometido de permitir la constitución del Gobierno.
Si el rechazo de Rivera al presidente persiste, se verá el martes en su encuentro bilateral. Lo que espera Rajoy, en cambio, de Iglesias es que constate su oposición frontal a que los populares continúen en la Moncloa. Aun así, en el entorno del presidente no creen que una alternativa de izquierdas sea probable en estas circunstancias. En el planteamiento de Rajoy sólo caben dos opciones: o Gobierno del PP o comicios. Y ahí, su fe está depositada en que los socialistas acaben absteniéndose en el Congreso.
Comité Federal
Los populares siguen pendientes de ver cómo queda encauzada la controversia del PSOE en el Comité Federal de este sábado. Desde el otro lado del hemiciclo, al PP le llegan ecos de que en ese cónclave los socialistas podrían mantener su rechazo a conceder a Rajoy la oportunidad de conformar un Gabinete. Pero la resolución también podría ser revisable más adelante. Para esa posibilidad se prepara el presidente. «No conozco la posición del señor Sánchez, tampoco sé, si la hubiera si es definitiva o no», dejó en el aire de manera consciente.
Pero la hipótesis de que la primera investidura de Rajoy resulte fallida y sea necesaria una segunda sesión más adelante, no cuadra con el calendario del presidente, que pretende formar Gobierno «a la mayor celeridad» y habilitar el mes de agosto en el Congreso para aprobar el techo de gasto y elaborar los Presupuestos de 2017. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, baraja que el Rey convoque a los partidos a consultas la misma tarde del 19 de julio, día de la constitución de las Cortes, o 24 horas después para que el pleno de elección del jefe del Ejecutivo pueda celebrarse la última semana de julio.
De ahí que los populares recomienden al PSOE atender el consejo del expresidente Felipe González y no ser un obstáculo en la formación del Gobierno. «Una opinión muy cualificada», añadió Rajoy, partidario de no «perder el verano». «No sé qué vamos a arreglar en agosto -presionó- que no podamos arreglar en julio».