¿Qué consecuencias tendría el veto de la venta de O2 por parte de Telefónica?

A la espera de que las autoridades de competencia de Bruselas se pronuncien sobre la venta de O2 por parte de Telefónica a la asiática Hutchison Whampoa por 13.000 millones de euros, una operación a la que previsiblemente se opondrá el Ejecutivo comunitario. Efe-Dow Jones avanzó el pasado martes, citando dos fuentes conocedoras de las negociaciones, que todo parece apuntar a que la Comisión Europea se decantará por bloquear la transacción ante las dudas extendidas de que la fusión del segundo y cuarto operador de telecomunicaciones podría lesionar la competencia en el mercado inglés debido a un aumento de precios y la reducción de la oferta.

Las reclamaciones efectuadas por el organismo supervisor inglés, la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA, por sus siglas en inglés), a las autoridades europeas han sumado presión: en una carta remitida a la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, el consejero delegado de la CMA pidió que o se paralice la venta, que dará lugar al mayor operador de Reino Unido con 34 millones de clientes, o le obligue a desprenderse de activos. Hutchison ya propuso a la UE medidas alternativas, como su compromiso a realizar desinversiones y no subir precios durante cinco años, algo que el departamento dirigido por la política socioliberal danesa consideró insuficiente.

El rechazo de la Comisión a la venta podría afectar a la cotización a corto plazo de la compañía, que en la última semana ha perdido un 4,39% de su valor hasta situarse en los 9,10 euros por título. Un fallo adverso a los intereses de la firma presidida por José María Álvarez-Pallete también podría dar lugar a rebajas en la calificación o en otros parámetros de la empresa examinados por los analistas. En este sentido, Bankinter advirtió de que recortará el precio objetivo de sus acciones hasta 9 euros si finalmente fracasa la transacción sobre la filial británica.

Deuda y dividendo

La firma de inversión señala que conseguir luz verde para la venta resulta esencial para que Telefónica pueda reducir su apalancamiento y cumpla, en su totalidad, con sus compromisos de retribución a los accionistas. «Conseguir la autorización de la Comisión Europea a la venta de O2 es fundamental tanto para la reducción de la deuda, que se incrementaba durante el primer trimestre en más de 290 millones de euros, como para cumplir con los objetivos de la compañía. Especialmente para abonar el dividendo (0,75 euros en efectivo, rentabilidad por dividendo en torno a 7, 5%) íntegramente en efectivo», explica la entidad en el informe.

Estaba previsto que los 28 comisarios se pronunciaran ayer, pero finalmente la resolución tendrá que esperar, como mucho, hasta el próximo 19 de mayo, plazo límite del que dispone el Ejecutivo comunitario para expresar su posición.

La polémica, además, se ha visto avivada por el debate sobre el «Brexit». Una resolución de la Comisión que respaldase la venta de O2, en detrimento de la posición de la CMA, podría interpretarse por los partidarios de la salida de Reino Unido de la UE como una intromisión de las instituciones europeas en la regulación británica.

De cualquier modo, el equipo de Álvarez-Pallete prepara un plan B por si prosigue el veto de las autoridades de competencia. En ello confían los analistas de Renta 4, que no descartan ninguna opción «en caso de que la decisión regulatoria sea negativa», como la venta a otro operador o una OPV, entre otras, puesto que el mercado es «consciente de que O2 es un activo muy atractivo».

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