Privilegios autonómicos

Hoy lunes, instalados ya en el «cyber monday» que diría Antonio Burgos para retratar a la muy novelera sociedad española, arrancamos la semana en la que la Junta debe intentar amarrar los flecos de la financiación autonómica. La semana siguiente es la de los puentes y no se podrá amarrar nada. Es por tanto ahora, antes de que se consuma el año, cuando el Gobierno de Susana Díaz debe echar el resto para evitar que se consoliden los privilegios de las denominadas comunidades históricas.

El cupo vasco, un privilegio histórico que beneficia a vascos y navarros a costa del resto de autonomías, ha sido aprobado apresuradamente para evitar que Urkullu ponga más caro a Rajoy el acuerdo de los presupuestos. De esta manera, un vasco o un navarro volverán a recibir el doble de recursos del Estado que un andaluz o un valenciano pese a que pagan menos impuestos. En la España de hoy, según vamos viendo, es más cierto que nunca el viejo refrán castellano de que «quien no llora no mamá». Tal vez en el déficit de financiación y en su insufrible sentimiento de superioridad radique el origen de la insolidaridad de los supremacistas de Cataluña.

El caso es que Andalucía tiene que reivindicar los recursos financieros que le faltan para ser no tanto una región privilegiada sino una comunidad justamente financiada. Las dos Españas del siglo XXI no son ya, como escribía ayer en un acertado artículo Francisco Robles, las que se enfrentaron en la guerra civil que quieren recuperar los nostálgicos sino la rica de las comunidades privilegiadas y la pobre de las que tienen que callarse para hacerse perdonar las subvenciones. Esta es la semana en la que toca librarse de los complejos y los compromisos de partido para evitar que sean finalmente los andaluces de clase media los que tengan que apechugar, vía IRPF, con las ayudas estatales a los de mayor renta, que, naturalmente, son los españoles del norte y el noroeste.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.