Primer juicio por bebés robados: «Queremos que la sentencia reconozca que estas cosas se hacían»

Alrededor 300.000 recién nacidos fueron sustraídos entre 1940 y 1990 en nuestro país, según las estimaciones de la asociación SOS Bebés Robados. Cerca de 30.000 han sido denunciados pero solo uno ha conseguido llegar a la Justicia. Es el caso de Inés Madrigal. Hace 49 años, esta mujer fue sustraída de su madre biológica al nacer en la Clínica San Ramón de Madrid y entregada a otra familia, que la pudo inscribir como su hija legítima gracias al certificado de nacimiento con datos falsos expedido por el doctor Eduardo Vela, entonces director médico y uno de los propietarios de ese centro.

A sus 84 años edad, este ginecólogo jubilado se sentará este martes en el banquillo de la Audiencia Provincial de Madrid para responder de los tres delitos de los que se le acusa: detención ilegal, suposición del parto y falsedad de documento oficial. La Fiscalía pide para él 11 años de prisión y solicita una indemnización de 350.000 euros para Inés por los daños morales causados.

La mujer decidió denunciar el caso después de su madre adoptiva ?Inés Pérez?, decidiera confesarle la verdad al cumplir los 18 años. En su relato, la Fiscalía señala que en 1969 un sacerdote amigo de Vela le comunicó que un matrimonio (ambos ya fallecidos) eran estériles y deseaba tener un bebé. El acusado convocó a la pareja a una reunión para comunicarles que le haría entrega de un recién nacido «al margen de la legalidad». Entre los tres acordaron ocultar la identidad real del bebé robado mediante la inscripción en el Registro Civil como hijo biológico del matrimonio. «Al parecer fue un regalo de Vela a Inés Pérez», asegura a ABC Guillermo Peña, abogado de la denunciante.

Fingir un embarazo

El médico, además, instó a la mujer a que mientras se resolvía el tema fingiese un embarazo «colocándose un cojín en el abdomen, debiendo simular en presencia de conocidos y vecinos los síntomas propios a la gestación como las náuseas». Al final todo ello no fue necesario porque al día siguiente convocó de nuevo a la pareja en su despacho para entregarles, sin el consentimiento de sus padres biológicos, una niña de pocos días. Entre los tres, «y guiados por el ánimo común de ocultar la verdadera identidad de la recién nacida», cumplimentaron el cuestionario que debían enviar al Registro Civil figurando la pareja como los auténticos padres y donde también aparecía la niña «como nacida a las 12 horas del día 4 de junio de 1969».

El doctor Vela intentó aplazar el inicio del juicio al alegar una enfermedad degenerativa, pero el examen forense practicado descarta cualquier patología.

«Inés está bien y muy esperanzada en que la sentencia reconozca por primera vez que esas cosas se hacían. Su objetivo es que Vela desvele los nombres de todas las personas que están mal inscritas en el Registro Civil y se sepa por fin la verdad», aseguró Peña.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.