¿Por que fallaron tanto las encuestas el 26-J?

«En diciembre nos sorprendió la abstención moderada y esta vez nos ha sorprendido la abstención de Podemos», resalta el presidente de GAD3

A los sondeos les salió el tiro desviado. Ni Unidos Podemos materializó el 'sorpasso' al PSOE que auguraban ni el PP cedió terreno. Por el contrario, los 'populares' ganaron catorce escaños respecto a los 123 obtenidos el 20-D y la coalición entre Podemos e Izquierda Unida perdió más de un millón de votos y no logró sumar ningún escaño adicional a los 69 que consiguió el partido morado en los anteriores comicios más los dos que recabó la formación dirigida por Alberto Garzón.

¿Por qué fallaron tanto las encuestas? El sociólogo Narciso Michavila, presidente de GAD3, subraya que «el error no está en que el votante mienta» sino que «el fallo ha sido más de análisis» al «no detectar la abstención de Podemos». «Lo que más nos ha sorprendido ha sido más de un millón de votantes de Unidos Podemos que nos decían que iban a ir a votar y que finalmente se han quedado en casa», apunta. «En diciembre nos sorprendió la abstención moderada y esta vez nos ha sorprendido la abstención de Podemos», agrega Michavila. Podemos obtuvo 5.212.711 votos el 20-D, mientras que Izquierda Unida logró 926.783 papeletas. En total, 6.139.494 sufragios. Juntos se quedaron este domingo con 5.049.734 votos, 1.089.760 sufragios menos. Uno más uno no sólo no ha sumado dos, sino que ha restado.

Una vez constatado que la coalición no sedujo a muchos partidarios que sí acudieron a las urnas hace seis meses y que el domingo no lo hicieron, la pregunta es ¿por qué? Michavila esgrime varias razones. Por un lado, la existencia de electores de IU el 20-D que querían «un gobierno de progreso» pero que lo que visualizaron en las semanas posteriores fue «la incapacidad de ponerse de acuerdo» por parte de Podemos. Y otros que apoyaban a IU para que la formación «hiciera de contrapeso» pero que han sido incapaces de pensar en Unidos Podemos como «partido de gobierno». Por último, el paso atrás dado por gente que hace seis meses se decantó por Podemos llevada por su «ilusión de reformar el sistema» y que, una vez formada la coalición con IU, ha considerado que el partido morado abandonaba su condición de formación «transversal» para entrar «en el eje izquierda-derecha».

El PP, por el contrario, sacó rédito a la polarización de la campaña, con una estrategia centrada en el miedo al partido de Iglesias y apelaciones al voto útil que hicieron mella en Ciudadanos. Su mensaje funcionó al permitirle un trasvase de votantes del partido naranja, al tiempo que mantenía la fidelidad de su electorado frente a la desmovilización de parte del de Unidos Podemos. A la formación liderada por Albert Rivera le perjudicó, según Michavila, el hecho de no ser vista por el elector como «un partido de gobierno». Si lo fuera, considera el sociólogo, «tendría mucho apoyo», pero actualmente quienes simpatizan con él le votan «pensando con quién pactará».

Por último, Michavila da poca importancia al posible impacto del 'Brexit', al apuntar que muchos electores «ni sabían que el Reino Unido estaba haciendo un referéndum» y «votan mucho más pensando en el colegio de sus hijos».

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp