Mociones de censura: dos intentos fallidos contra Suárez y González

Si finalmente se deciden a presentarla ante el Congreso, la moción de censura que propone Podemos sería la tercera en lo que llevamos de Democracia. Este recurso parlamentario, que podría provocar la dimisión del presidente del Gobierno, no ha provocado por contra grandes cambios en la política española. Los dos intentos anteriores fracasaron, aunque dejaron sensaciones distintas.

La historia no le es favorable a Podemos. La primera moción de censura de nuestra actual democracia llegó a finales de mayo de 1980. La presentó el grupo parlamentario socialista contra el entonces presidente Adolfo Suárez. El candidato alternativo fue un joven Felipe González que se quedó a 24 votos de salir elegido presidente.

«Tanto Suárez como González, cada uno en su estilo, protagonizaron intervenciones eficaces de cara a sus electorados y en función de sus respectivas encrucijadas políticas ?dijo la crónica de ABC al día siguiente?. El presidente leyó un texto previamente escrito, tras improvisar algunas réplicas a la interminable retahíla de alusiones que los socialistas le habían dirigido desde la tribuna con el ánimo de forzar su confrontación con Felipe González. El secretario general del PSOE, y candidato a la investidura, utilizó su habitual estilo coloquial, ayudándose de unas notas».

El resultado final de la votación fue:

Votos a favor: 152 (de PSOE, PCE, andalucistas y Grupo Mixto).

Votos en contra: 166 de UCD, que se quedó solo.

Abstenciones: 21.

Ausentes: 11.

Felipe González se quedó a 24 votos de ganar la votación.

Un tiro al aire

La segunda moción de censura de nuestra historia se produjo también poco después de unas elecciones generales. Fue a primeros de 1987, menos de un año después de que Felipe González obtuviera su primera mayoría absoluta. Esta moción de censura fue una escenificación, poco menos que un tiro al aire, pues el PSOE contaba con la mayoría absoluta.

Hay quien considera que uno de los motivos de la moción fue precisamente el de dar a conocer al nuevo dirigente de Alianza Popular: Antonio Hernández Mancha, que no tenía escaño y que, con esta maniobra, pudo acudir temportalmente al Congreso de los Diputados.

El resultado de la votación no pudo ser más desigual:

Votos a favor: 67 (AP y Unión Valenciana).

Votos en contra: 195 (PSOE, Izquierda Unida, PNV, EE).

Abstenciones: 70 (CDS, CIU, PDP, PL, PAR, AIC y CG).

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