Macron y Trump se reconcilian y se alían en la lucha contra el terror

Certificada su amistad ante la tumba de Napoleón, Donald Trump confirmó este jueves a Emmanuel Macron como un «líder duro» y «un superpresidente» en el Elíseo. A lo que el presidente francés respondió de este modo: «Donald es un amigo con el que he trabado una relación fuerte».

La celebración este viernes de la Fiesta Nacional, conmemoración de la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, con presencia de soldados norteamericanos en el desfile militar en los Campos Elíseos, permitió el jueves a ambos presidentes celebrar «una amistad sin falla», que Trump resumió así: «Francia y EE.UU. están unidos para la eternidad. Francia es el más antiguo de los aliados de EE.UU.». Macron se pronunció en términos igualmente elocuentes: «Hemos conseguido construir una relación fuerte. Y vamos a cenar como amigos».

La conmemoración del primer aniversario de la matanza de Niza permitió a ambos presidentes glosar la «profundidad de nuestra solidaridad antiterrorista». Trump rindió homenaje a las víctimas de aquel atropello múltiple con un camión en el que murieron más de 80 personas y Macron subrayó la «excelencia» de las relaciones París-Washington en el terreno de la lucha antiterrorista: «Puedo decir que, en este terreno, nuestras relaciones son ejemplares», señaló.

La actualidad permitió a ambos matizar sus acuerdos (muchos) y desacuerdos (mínimos), en terrenos sensibles. Tras la pompa de la tumba de Napoleón y una hora larga de «reunión de trabajo» en el Elíseo, Trump sudaba mucho al comenzar una breve rueda de prensa sometida a reglas muy estrictas. El presidente norteamericano pudo elegir a los periodistas que le preguntaban. El presidente francés guardó elocuentes silencios.

¿Las revelaciones sobre los encuentros de Trump Jr. con una abogada rusa? «Cuestión menor, un encuentro circunstancial, con un abogado no oficial», a juicio del presidente norteamericano. Diplomático mutismo del presidente francés.

Tras retirar a EE.UU. del Acuerdo del Clima, Trump puntualizó que «cualquier cosa podría pasar»

¿La muerte de Liu Xiaobo, premio Nobel de la paz, condenado a once años de cárcel por reclamar democracia? Esta cuestión permitió a la pareja Trump-Macron subrayar su visión de las relaciones internacionales, alejadísimas de cualquier idealismo relacionado con los derechos humanos. Trump aseguró que «Xi Jinping es un gran presidente, que hace todo lo que es bueno para su país y defiende con mucho brío el puesto eminente de China en la nueva sociedad internacional». Macron tampoco deseó reaccionar a la muerte de Liu Xiaobo en una cárcel china. Prefirió declarar: «Xi Jinping es un gran presidente, con el que compartimos puntos muy importantes sobre el comercio mundial y la lucha contra el cambio climático».

Siria y la lucha contra el yihadismo permitieron fijar acuerdos de principio, más allá del viaje de Trump. En el caso de la crisis siria, Macron y Trump esperan llegar a crear las condiciones de un posible diálogo multilateral «posterior a la guerra». Macron abandona la postura oficial que sostenía Francia hasta ahora: París ya no reclama la retirada de Bashar al Assad para negociar el incierto futuro de Siria.

«Sería maravilloso»

¿Alguna discrepancia en la «relación fuerte» entre ambos? «Conocemos nuestros desacuerdos sobre el cambio climático, pero respeto la posición del presidente Trump», afirmaría el presidente francés en relación a la decisión que tomó el actual inquilino de la Casa Blanca el pasado 1 de junio de apear a su país del Acuerdo del Clima, firmado precisamente en París y al que se había sumado su antecesor, Barack Obama. Sin embargo, el presidente norteamericano dejó caer que «cualquier cosa podría pasar», sin dar mayores pistas sobre tan enigmática frase. «Veremos qué pasa, pero ya hablaremos llegado el momento. Si pasa algo sería maravilloso, y si no pasa nada estará bien también», se limitó a añadir este jueves.

En vísperas del gran desfile militar, en los Campos Elíseos, presidido por Emmanuel Macron y Donald Trump, en el mismo lugar donde estuvo instalada la guillotina durante el Terror revolucionario (1793), ambos presidentes pusieron fin a doce largos meses de agrias recriminaciones mutuas, iniciando una «amistad» y «relación fuerte» de imprevisibles frutos.

Hace apenas un año, el 26 de julio de 2016, Trump declaraba: «Miren en qué estado catastrófico se encuentra Francia. Tengo amigos que visitan París todos los años y me han dicho: ?Francia ya no es lo que era?». Doce meses más tarde, el mismo Trump declaraba ayer, en el Elíseo: «París es la ciudad más bella del mundo».

El candidato Macron declaraba hace apenas seis meses: «El presidente Trump debe saber que nosotros no seremos los aliados para arreglar el mundo a bombazos». Este jueves matizaba: «Nuestra relación con EE.UU. en el terreno antiterrorista es ejemplar. Y nuestros soldados combaten como aliados y amigos en muchos frentes».

Las fuentes diplomáticas francesas subrayan que Macron había «concertado» con Angela Merkel sus posiciones con Donald Trump.

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