Los artistas que iluminaban nuestra escena hace cien años
El primer tercio del siglo XX fue un período de gran efervescencia en la cultura española, especialmente en el mundo[…]
El primer tercio del siglo XX fue un período de gran efervescencia en la cultura española, especialmente en el mundo de las artes escénicas y el cine, contagiados por los aires de modernidad que se respiraban en Europa y en América y alimentados por el impulso de movimientos como las generaciones del 98 y del 27. Nombres como los de Margarita Xirgu, María Guerrero, Antonia Mercé«La Argentina», Encarnación López «La Argentinita», Ramper, Carmen Amaya, Tórtola Valencia, Catalina Bárcena, Luis Buñuel, Benito Perojo o Álvaro de Retama personifican esa brillante etapa, desarrollada en campos como el teatro, la danza, la escenografía o el circo.
«Intermedios», la exposición que acaba de inaugurarse en el Centro Cultural Conde Duque, de Madrid organizada por Acción Cultural Española (AC/E), pretende, según su presidente, Miguel Ángel Recio, «mostrar al público este, a veces subestimado, momento del desarrollo artístico en España, truncado a partir del enfrentamiento civil, pero que tuvo un enorme atractivo y tirón popular, así como su influencia en la construcción de lo que será el arte contemporáneo en nuestro país».

Aurora Herrera es la comisaria de la exposición, que estará abierta hasta el 18 de septiembre y que presenta cerca de cuatrocientas piezas que tratan de perfilar «un mapa de un momento histórico y emocional de gran trascendencia en nuestra cultura». «En este período -asegura la comisaria- la cultura popular y las vanguardias artísticas establecieron un marco de acción muy próximo en el que se interpretaron conceptos, se intercambiaron espacios y lenguajes, de una forma oblicua con otras disciplinas, y se crearon curiosos subgéneros fruto de la mezcla de expresiones escénicas, musicales, literarias y parateatrales, complejas y poliédricas».
El material audivisual, con fragmentos de películas y documentales, compone la columna vertebral de la exposición en la que se encuentran también fotografías, audiciones, carteles, cartas, atrezzo, recortes de prensa y periódicos, dibujos, pinturas, objetos, textos, y otros documentos. «La exposición -explican sus responsables- se enmarca en los orígenes de la performance y de las prácticas pluridisciplinares de tipo teatral y performativo que inspiraron y alimentaron el territorio del arte contemporáneo español: el teatro, la copla, el circo, el cabaret, el music?hall, el cuplé, la revista, las arquitecturas efímeras ligadas al carnaval, la literatura-dramaturgia, la escenografía teatral, la danza, el cine o los experimentos cinéticos y cinematográficos de la España del primer tercio del siglo XX, los efectos especiales o el diseño gráfico aplicado a la comunicación escénica».

Los artistas que conforman el grueso de la exposición establecieron, según Aurora Herrera, «una suerte de constelación creativa alrededor de tres compañeros de viaje: Segundo de Chomón, Ramón Gómez de la Serna y Federico García Lorca».
Los artistas que trata la muestra son: en el teatro, Margarita Xirgu, María Guerrero, Lola Membrives y Catalina Bárcena; en la escenografía, Salvador Bartolozzi, Néstor de la Torre, Manuel Fontanals, Emilio Grau Sala, Salvador Dalí, Gustavo Bacarisas, Álvaro de Retama, Sigfrido Burmann, Rafael Barradas y José de Zamora; en los títeres y marionetas, Didó, Balder e I. Zuloaga; en el circo Ramper, Leopoldo Fregolí y Pompoff; en la arquitectura efímera, A. Accame Scassi; en el cine, Francisco Elías, Armand Guerra, Benito Perojo, Luis Marquina, Luis Buñuel, José María Codina, Jerónimo Mihura, Arturo Carballo, F. M. Vítores, Magí Muriá y José Luis Sáenz de Heredia; en la danza, Carmen Amaya y Vicente Escudero, además de un grupo de bailaoras, bailarinas, cantantes y cupletistas: Tórtola Valencia, Pastora Imperio, Eugenia Zúffoli, Tina de Jarque, Encarnación López «La Argentinita», Antonia Mercé «La Argentina», Miguel de Molina, Amalia de Isaura, Concha Piquer, Raquel Meller, La Fornarina y Celia Gámez.

Como complemento a la exposición se ha editado, explican sus responsables, una publicación que toma como referencia las revistas de la época, de las cuales se ha hecho una lectura y una revisión para llevarlas a un terreno contemporáneo, con una libertad compositiva y carácter lúdico que se expresan sobre todo en secciones de variedades y de anuncios telegráficos, maquetados entre textos de carácter más científico»
