Las «olvidadas» políticas para la Juventud de la Junta de Andalucía

La promesa no es, ni mucho menos, nueva. Todo lo contrario. Casi desde el inicio de la autonomía, los diferentes gobiernos andaluces han prometido una ley de juventud específica, una norma que de garantías a los derechos que amparan a este colectivo según el Estatuto de Autonomía y que establezca medidas para lograr la integración de la población joven como sujetos de pleno derecho.

Las múltiples promesas se materializaron, por fin, en un proyecto de ley que el Gobierno andaluz aprobó en el mes de septiembre de 2014 aunque volvió a guardar en el cajón porque hasta el 24 de noviembre de 2017 ?cuando la presión de algunos colectivos fue muy elevada sobre todo tras las polémicas surgidas en el Consejo Andaluz de la Juventud que es el órgano de participación de las organizaciones juveniles? no lo envió al Consejo Económico y Social (CES) para que emitiese el dictamen preceptivo antes de seguir su tramitación como ley.

La decisión de este órgano consultivo ha vuelto a paralizar la Ley de Juventud por su demoledor informe desmontando una normativa que no soluciona ninguna de las preocupaciones de los jóvenes andaluces.

Así, el Consejo Económico y Social de Andalucía valora la oportunidad de este anteproyecto de ley, «si bien lamenta que no se adecue a las expectativas creadas».

Según entienden los expertos, la anunciada ley no tiene elementos novedosos sino que es «un compendio» de instrumentos normativos ya existentes.

Y eso además de destacar que deja fuera aspectos «muy sensibles en el ámbito juvenil» como la prevención de adicciones y drogodependencia.

Nada sobre el empleo

Con todo, lo más grave de la nueva normativa que ha elaborado la Junta es que deja a un lado las medidas relacionadas con el fomento del empleo. «En materia de juventud, sin la centralidad del trabajo, resulta complicado y poco realista hablar de acceso a una vivienda, emancipación y ciudadanía plena», dice el informe del CES.

Según el último dato oficial de la EPA (Encuesta de Población Activa), el 48% de los jóvenes andaluces menores de 25 años están en el paro, una cifra que el Observatorio de Emancipación Juvenil correspondiente al año 2017 sitúa hasta el 43% para los menores de 30 años.

El informe que ha frenado la tramitación de esta ley ?que no está, por el momento, entre las que se van a debatir en esta legislatura por lo que tras la cita con las urnas en 2019 tendrán que volver a repetirse todos los trámites burocráticos? también demanda un mayor peso de ámbitos de relevancia para la juventud como son el empleo de calidad o la iniciativa empresarial juvenil, que no se contemplan en ningún momento.

Leyes posteriores

Resulta curioso destacar que la normativa sobre la juventud se ha visto sobrepasada por otros textos legislativos posteriores. Así ha ocurrido con la Ley de Voluntariado que está actualmente en tramitación en el Parlamento de Andalucía y sobre la que el Consejo Económico y Social recomienda dedicar un apartado específico al voluntariado juvenil.

Sin embargo, hay que destacar que la Ley de Infancia y Adolescencia, también prometida por la Junta y aprobada por el Consejo de Gobierno en julio de 2017, también permanece en un cajón; figura oficialmente «en trámite». Se trata de otra norma similar a la de la juventud pero destinados a los menores, con el objetivo de clarificar sus derechos y también aumentar su protección.

Cuatro años de caducidad

El pasado mes de enero la presidenta de la Junta, Susana Díaz, recibió al Consejo Andaluz de la Juventud en el palacio de San Telmo en un encuentro protocolario y del que el Gobierno sólo informó de que está «trabajando actualmente en la elaboración de la Ley de Juventud de Andalucía, así como en el III Plan Integral de Juventud.

Con este último se pretende mejorar la situación de los jóvenes andaluces, garantizando la igualdad de oportunidades y su integración plena en la sociedad, así como establecer las líneas de actuación que definirán las políticas de juventud en los próximos años».

Lo que no explica el Gobierno andaluz es que el II Plan Andaluz de la Juventud caducó en el año 2014, sin que desde entonces se haya avanzando nada en el diseño de nuevas políticas destinadas a los más jóvenes.

El propio Consejo Andaluz de la Juventud está también paralizado después de numerosas polémicas y acusaciones de diferentes colectivos de politización por parte de militantes del PSOE.

Sin informes

Esta parálisis también afecta a la presentación de informes sobre la situación de los jóvenes, estudios que hace el Observatorio de Emancipación Juvenil para el Consejo de la Juventud de España.

De hecho, el último informe se presentó el 25 de julio de 2017 y en él se explicaba que sólo el 18% de los jóvenes menores de 30 años lograba emanciparse en Andalucía.

Un dato que se completaba con las cifras de empleo de este informe, clave para poner en marcha medidas paliativas de y de apoyo a los jóvenes: Sólo el 30% de la población por debajo de los 30 años en Andalucía está trabajando, y el 26% de los desempleados de esta edad, del total de España, son andaluces.

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