Las mejores y peores frases de esta jornada de la campaña en Cataluña
EFE Marta Rovira: «Es una ofensa y un ataque a su profesionalidad y a su hoja de servicios tener a[…]

Olvida Rovira que precisamente fueron las tareas administrativas, muy selectivas, las que llevaron al agente Trapero ante los tribunales. Olvida Rovira, siempre a punto de llorar, también por cuestiones laborales, la «profesionalidad y valía» del exmayor de los Mossos para ejercer un trabajo de despacho en el que supo estar a la altura.

Valga la afirmación de Carles Puigemont para desmontar el mantra reformista del PSOE, cuya operación de acoso y derribo de la Carta Magna se basa en la idea de la reconducción negociada del separatismo, o pasteleo.

Irredenta con balcones a la calle, la regidora gerundense conserva las esencias del separatismo en una Cataluña cuyo frente independentista, metido en estrategias de campaña y vigilado por la Justicia, parece haber olvidado el genuino e inconfundible tono, qué tiempos, de la revuelta de octubre.

Dentro de la santísima trinidad del artículo 155, el candidato del PP debe de estar muy bien situado. El diablo, como el infierno, son los demás.