La Policía cree que hay 18 muertos en el accidente de autobús de Alemania

Testigos presenciales han relatado que un camión de carga embistió al autobús de pasajeros al principio de un tramo en[…]

Testigos presenciales han relatado que un camión de carga embistió al autobús de pasajeros al principio de un tramo en el que la autopista A9 prescindía de uno de los carriles, debido a unas obras que se están realizando en la vía, a la altura de Münchberg. Inmediatamente después del grave impacto, el autobús se incendió y los conductores de coches cercanos pudieron ayudar a salir del vehículo en llamas a algunos de sus pasajeros. La policía ha constatado que 31 personas han sido trasladadas con heridas graves y quemaduras de diversa consideración a varios hospitales centrales, tarea en la que han participado siete helicópteros, pero hay otras 18 personas que debían estar dentro de ese autobús y que no han aparecido. Las autoridades asumen que han fallecido en el accidente.

Los equipos de rescate confirman que hay cuerpos entre el amasijo de hierros calcinados en que ha quedado convertido el autobús, pero no pueden precisar cuántos y todavía tienen la esperanza de que algunos de los desaparecidos hayan abandonado la escena del accidente por su propio pie o hayan sido trasladados a centros médicos por otros conductores que circulaban en ese momento por la misma vía.

«Un conductor que estaba más cerca que nosotros ha contado que vio cómo el camión no frenó, debía circular al menos a 80 kilómetros por hora y se echó encima del autobús. Lo que nosotros escuchamos fue un gran estruendo y después todo eran llamas, era muy difícil acercarse porque parecía que todo iba a estallar», ha relatado Maike, una joven que conducía su propio corre en dirección a Nürenberg, «vi desde unos 400 metros de distancia que sacaban a personas de entre las llamas, pero no podría decir cuántas. Poco después llegaron las primeras ambulancias y tuvimos que dar la vuelta, la carretera fue cortada en esa dirección, en dirección norte».

El portavoz de la policía, Jürgen Stadter, ha confirmado que en el autobús viajaban 48 personas, 46 pasajeros y dos conductores. «Somos realistas y hemos de decir que lo más probable es que esas 17 personas que no localizamos no lograse salir del autobús a tiempo», ha reconocido, «al final del día esperamos poder ofrecer la lista definitiva de víctimas, pero debemos un escenario muy posible es que todos ellos hayan fallecido». «El paradero de los 17 pasajeros no aparecidos es objeto de una investigación policial que está teniendo lugar sobre el terreno y que impide por el momento abrir la vía a la circulación en ambos sentidos, para facilitar la entrada y salida de equipos policiales y científicos», advierte la policía en Twitter.

El autobús había salido de Lausitz, en Ostsachsen, y el choque ha tenido lugar poco después de las siete de la mañana. En ese mismo tramo de carretera tuvo lugar en 1990 un accidente masivo en el que, en una trágica carambola, chocaron más de diez vehículos. En aquella ocasión la niebla jugó un importante papel, pero hoy el sol permitía una buena visibilidad, por lo que la causa del accidente es todavía un misterio. En el momento del impacto, el autobús se estaba incorporando a un tramo de circulación muy lenta debido a las obras, una fila de vehículos prácticamente a coche parado. La policía no ha informado sobre la identidad del conductor del camión. El autobús no ha volcado, su esqueleto calcinado permanece en pie y en él trabajan a esta hora más de 50 miembros de la policía científica.

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