Italia, ¿mayoría de transición a la vista?

La prima de riesgo italiana es una prima de riesgo política, por lo que parece pertinente hacer un análisis de la próxima situación política, en la que las principales víctimas colaterales no son Mario Draghi y Angela Merkel.

"No hay final. No hay principio. Es sólo la infinita pasión de la vida" (Federico Fellini)

Es cierto que el resultado de las elecciones en Italia es un parlamento dividido que, en una estructura de dos cámaras parlamentarias, crea un problema en términos de la formación de un gobierno y da lugar al riesgo de inestabilidad política, con lo que implica, en términos de prima de riesgo, cuya evolución determinará próximamente la tendencia de los mercados europeos. No obstante, Italia no tiene ningún problema real en términos del déficit público, aunque sí arrastra una deuda considerable (cerca del 130% del PIB), que debe refinanciar. La prima de riesgo italiana es, por lo tanto, una prima de riesgo política, por lo que parece pertinente hacer un análisis de la próxima situación política, en la que las principales víctimas colaterales no son Mario Draghi y Angela Merkel.

En cuanto a las opciones principales que están surgiendo a corto plazo, lo más plausible parece una coalición más o menos amplia entre el centro izquierda y el centro derecha, de un modo parecido a la situación anterior a noviembre de 2011. La diferencia es que ahora es más difícil imaginar que Mario Monti, dado su mediocre resultado, pueda actuar como árbitro neutral y el riesgo de la coalición que se logre formar es de desintegración en unos meses.

La segunda opción (no se logra una coalición de gobierno y se disuelve el parlamento) nos llevaría al absurdo: pasa por la disolución del Parlamento, que puede ser decidida por el Presidente de la República, Georgio Napolitano, pero eso no parece posible teniendo en cuenta que se encuentra en los últimos meses de su mandato (termina el próximo mes de mayo). Por lo tanto, la elección de un nuevo Presidente sería el paso previo que nos lleva a un escenario en el que un parlamento elegiría a un presidente cuya primera decisión sería la de disolver el Parlamento...

Al respecto del partido de Beppe Grillo, indiscutiblemente se trata de una clara señal del cansancio del electorado italiano frente a la crisis y la falta de perspectivas para los jóvenes italianos, cuya tasa de desempleo está cercana al 40% para los menores de 25 años. Pero dejando de lado la lectura política y social, es indiscutible que la aplicación de su programa económico (salir del euro, renegar de la deuda, forzar el estímulo fiscal) sería, la ruina Italia y el final de la zona euro.

Así que podemos esperar durante las próximas semanas la formación, no sin turbulencias, de un gobierno de transición en Italia, cuyo principal frente de batalla no será el económico sino el institucional y político, pues goza en lo económico del balón de oxígeno que proporcionó el gobierno de Monti.

Según la Comisión Europea, el PIB real de Italia se redujo en 2,2% en 2012, lo que no impidió que el país alcanzara un déficit público equivalente al 2,9% del PIB, por debajo del umbral crítico del 3%. Para 2013, la Comisión prevé una contracción del 1% en el PIB real y un déficit que debe seguir reduciéndose hasta el 2,1% del PIB. Es decir, la situación de Italia no es motivo de preocupación en este sentido. Al contrario, el país genera superávit primario, equivalente al 2,6% del PIB en 2012, cifra que se espera que aumente hasta el 3,2% en 2013. Lo preocupante de verdad es la deuda pública, que representa aproximadamente el 127,1% del PIB en 2012 y alcanzará el 128,1% en 2013. Esta es la mayor relación de deuda/PIB en Europa después de Grecia (161,6% en 2012).

En este contexto cabe esperar que Italia pueda seguir financiándose en los mercados a un precio razonable en tanto que logre tener un interlocutor fiable y creíble con el Banco Central Europeo y el resto de socios europeos. Al respecto, resulta interesante en encuentro privado que mantendrán esta noche Durao Barroso y el todavía primer ministro de Italia en funciones, Mario Monti, una cena para analizar los preparativos de la próxima cumbre comunitaria, que tendrá lugar a mediados de marzo. Al menos eso dice la agenda oficial del encuentro.

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