Iglesias alimenta su perfil antimonárquico como elemento diferenciador de su socio Sánchez

Pablo Iglesias nunca ha sido precisamente un monárquico, pero sí hubo un tiempo en que la impugnación frontal de la institución no estaba en su hoja de ruta inminente. Era el verano de 2015 cuando en uno de sus programas de televisión Iglesias alababa los «gestos astutos» del Rey que demostraban una «lucidez» en la Corona «que quizás no tengan otras instituciones».

Puso en valor ese día la «capacidad de lectura política» de la Monarquía: «Parece que es la institución política derivada del régimen del 78 que primero ve la crisis y que primero hace los cambios que otros tardan tantos en hacer».

Unos meses antes Iglesias también había asegurado que Felipe VI «tendría muchas posibilidades de ganar unas elecciones como jefe de Estado» debido a su «enorme simpatía» en la sociedad española.

Ese tiempo ha pasado. A Iglesias ya no le gustó nada el discurso que Felipe VI realizó en junio de 2017 con motivo del 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas. Lo tildó de «incapaz» de entender los problemas de España. La ruptura definitiva vino el 3 de octubre del 2017, tras el mensaje del Monarca en defensa de la Constitución tras el referéndum ilegal en Cataluña. Al rebufo del independentismo Iglesias cambió el paso definitivamente con la Monarquía: «Como presidente de un grupo parlamentario que representa a más de cinco millones de españoles, le digo al Rey no votado: no en nuestro nombre».

Línea estratégica

Podemos mantiene a día de hoy ese discurso, convirtiéndose cada vez más en un pilar estratégico de su planteamiento político. Con un Pedro Sánchez que ha escorado al PSOE a la izquierda tras su vuelta al liderazgo, la impugnación de la Monarquía es uno de los elementos más claros que lo diferencian de su ahora socio. Este fin de semana Iglesias ha insistido en ese mensaje durante la celebración de la Universidad de Otoño de Podemos.

Iglesias clausuraba ayer las jornadas después de que, como es habitual, no participase el 12 de octubre ni en el desfile ni en la recepción en el Palacio Real. Iglesias ha justificado que Sánchez estuviera en esos actos porque le eligieron presidente en el Parlamento, pero contraponiendo que «al Rey de España no le ha elegido nadie».

Iglesias ha aprovechado la irrupción de VOX para asociarlo a Pablo Casado y Albert Rivera, como un intento por abrir el espacio político tanto al PSOE como a Podemos: «Mientras la extrema derecha en España ?PP, Cs y VOX? sigan preocupados por ver quién tiene más grande la bandera van a estar lejos del Gobierno y eso es una buena noticia». Y ha respaldado a Sánchez tras la polémica por su fallo de protocolo en la recepción real: «Esa extrema derecha sabe mucho de protocolos. Menos patriotismo de protocolo y más patriotismo de las cosas de comer. Ese patriotismo se llama república».

Podemos todavía no ha llevado en su programa la apuesta por un referéndum sobre la Monarquía, pero desde su posición de aliado del Gobierno y en connivencia con Sánchez empieza su erosión. En su pacto con Sánchez se acuerda la modificación del Código Penal para modificar los puntos que hacen referencia a las injurias a la Corona».

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.