¿Existe la fórmula del éxito?

Después de tanto tiempo en el mundo empresarial he aprendido que lo importante no es lo que nos sucede, sino[…]

Después de tanto tiempo en el mundo empresarial he aprendido que lo importante no es lo que nos sucede, sino lo que decidimos hacer acerca de lo que nos sucede. Todo al final depende del modo en el que lo miramos, cómo nos enfrentamos a ello. Debes mirar las cosas como una gran oportunidad. 

Ha llegado el momento de reinventarte, de enfocarte en lo que deseas y no en lo que temes. Si lo miras en positivo, te lanzarás a nuevos retos y descubrirás puertas donde antes sólo veías paredes.

Tal vez estas fechas, cuando el fin del año se acerca y todos nos marcamos nuevos retos, puede ser buen momento para que reflexiones sobre lo que el éxito es para ti. Quizá ahora sea tiempo de que cambies tu forma de verlo, porque cuando cambiamos la manera en que miramos las cosas, esas mismas cosas cambian.

Durante mi carrera profesional y tras conocer a muchos empresarios, me he dado cuenta de que el éxito duradero sólo se alcanza si se combinan estos cuatro componentes: felicidad (sensación de bienestar y satisfacción sobre tu vida), logro (sensación de haber superado retos), impacto (sensación de ayudar a gente que te importa) y legado (ayudar a otros a su éxito futuro).

Si te falta alguno de estos elementos, aunque triunfes en el trabajo, sentirás que te falta algo y estarás insatisfecho. El placer de alcanzar tus logros desaparecerá.
Para tener un equilibrio entre los cuatro frentes, tienes que poner un fin positivo a tu búsqueda del éxito en la categoría laboral y perseguir «el todo». El éxito consiste en saber saltar de una categoría a otra y enfocarte completamente en aquella categoría en la que estás en ese momento. Aunque te suene a viejo refrán, hoy está más de moda que nunca: la mejor manera de hacer muchas cosas es hacer sólo una cada vez.

Seguramente al menos el 70 por ciento de tu jornada gira en torno a tu empresa. Pregúntate si vives estas cuatro categorías en tu propia empresa y trabaja para cambiarlo si no es así:

Felicidad: ¿Permite la cultura de tu empresa a los empleados bajar la guardia y disfrutar el momento?

Logro: ¿Tus logros financieros son el resultado de resolver con excelencia problemas del cliente?

Impacto: ¿Crean tus productos y servicios valor real para tus clientes?

Legado: ¿Tu empresa invierte en las personas y su desarrollo? ¿Crea un mundo mejor?

Los grandes líderes han sido aquellos que lograron grandes cosas en múltiples facetas de sus vidas. Veían el éxito como algo integral de su vida profesional, espiritual, familiar y comunitaria, estando completamente comprometidos y absortos en cada actividad cuando la desarrollaban.

Por eso, tu empresa no será exitosa ni equilibrada si sólo fichas «workaholics».¿Consideras que tu empresa ayuda a equilibrar la vida personal de tus trabajadores cuando al mismo tiempo convocas reuniones de trabajo por la tarde-noche? Recapacita sobre ello.

Dhammapada decía, «si un hombre conquista a mil hombres mil veces en batallas y otro conquista sólo uno, a sí mismo, este último hombre es el conquistador más grande».

Te puede parecer difícil, pero superar dificultades es una de las mayores gratificaciones de la vida.

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