Enagás no tiene buena pinta a "nivel técnico"

La compañía presidida por Antonio Llardén ha sido la encargada de abrir esta nueva ronda de resultados del Ibex 35. Las cuentas han dividido a los analistas, que las han calificado de «tibias» y «previsibles».

Sin duda alguna, el sector energético no está pasando por su mejor momento. Enagás ha sido la primera empresa del selectivo español en presentar sus cuentas del tercer trimestre de 2017. La acogida ha sido muy dispar y los analistas las tildan de «tibias». 

Enagás ganó 375,7 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 18,4 por ciento más que en el mismo periodo de 2016, al integrar en los resultados a la regasificadora chilena GNL Quintero.

No obstante, sin esta incorporación la compañía hubiera ganado solo un 1,6 por ciento más. Entre enero y septiembre, los ingresos se incrementaron un 13,6 por ciento, hasta los 1.021,7 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 794,2 millones, un 12,3 por ciento superior. Sin tener en cuenta los efectos contables de la consolidación de GNL Quintero por importe de 53,2 millones de euros, la facturación habría bajado un 1,2 por ciento y el ebitda se habría contraído un 0,6 por ciento.

No teniendo suficiente con esto, Enagás anunció en la rueda de prensa posterior un recorte de un 15 por ciento de sus inversiones este año, desde los 650 millones de euros previstos hasta 550 millones de euros, debido a que aún no cuenta con la autorización para construir la planta regasificadora de Granadilla (Tenerife) y a una partida inferior destinada a inversión en el proyecto Trans Adriatic Pipeline (TAP).

Antonio Llardén, su presidente, quiso matizar diciendo que estos 100 millones se destinarán a una vía de inversión del grupo para los próximos años. «Hay una paleta de 3 o 4 proyectos mundiales que están vivos, se estudian y siempre podremos en algún momento encontrar un proyecto al que destinar esto para un futuro», dijo.

Respecto a la posibilidad de rotar activos internacionales, Llardén aseguró que Enagás es un inversor «a largo plazo y no estrictamente financiero», aunque señaló que si alguna participación entrara en un periodo de madurez, «evidentemente se podría entrar en una rotación de activos» con su venta. «Esta oportunidad no se ha dado y si se da en algún tipo de activo no dudaremos en aplicar esta política», destacó. 

La opinión de los analistas

Manuel Pinto, de XTB, considera que el sector «no está pasando por su mejor momento». Además, añade que a esto se le suma la incertidumbre política que se está viviendo en España. Pinto dice que el mercado no ha acogido bien los resultados de Enagás y alerta de que a nivel técnico el valor «no tiene buena pinta». En concreto, Enagás tuvo un impulso a principio de año y tocó máximos en julio, en los 27 euros por acción, recuerda el analista.

«Ha ido perdiendo soportes claves, como el de los 23,8 euros. Ahora este se encuentra en los 22,5 euros», asegura el experto. Para el departamento de análisis de Bankinter, estos resultados no han tenido «sorpresas» y se sitúan totalmente en línea con sus estimaciones y con la evolución mostrada en el primer semestre. «La creciente contribución de las filiales permite a Enagás compensar la caída en los ingresos regulados y el BNA ordinario del grupo crece un 1,6 por ciento. La rentabilidad por dividendo se sitúa en el entorno del 6 por ciento. Sin embargo, el atractivo de la acción se ha visto mermado en estas últimas semanas por el creciente ruido regulatorio en el sector», aseguran. 

Los marcos retributivos de los negocios regulados (entre los que se encuentra la red de distribución de gas de Enagás) tienen una validez de cinco años. El próximo periodo retributivo de Enagás comienza en 2021. El esquema retributivo actual se basa en añadir un diferencial a la rentabilidad del bono a diez años. La fuerte caída de la TIR del bono a diez años en los últimos años, resultará en una probable reducción de los ingresos regulados para estos activos en el futuro. El regulador tiene la potestad de modificar el 'spread' si lo considerase apropiado y, por otro lado, la ley también exige que la rentabilidad para estos activos sea «razonable». Aunque todavía estamos lejos de la nueva revisión tarifaria, la diversificación internacional de Enagás permitiría mitigar en parte este impacto. Desde Bankinter creen que esta incertidumbre regulatoria seguirá frenando la evolución de la acción en bolsa.

Desde Renta 4 coinciden en que los resultado de Enagás siguen afectados por el cambio a la normativa contable IFRS y la consolidación de Quintero por integración global. No obstante, aseguran que las cifras publicadas «mejoran sus estimaciones» en todas las líneas de la cuenta de resultados, salvo en la de ingresos, que se ha situado en línea. Desde XTB aseguran que al final Enagás irá al son de lo que acabe diciendo el mercado y si hay una estabilidad política, como en el resto de países europeos, el valor de la acción subirá.

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