El Popular ha perdido otro 25% en Bolsa desde el relevo de Ron

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Los analistas coincidían en señalar cuando Ángel Ron abandonó la presidencia de Banco Popular el 1 de diciembre del año pasado en que este había perdido ya toda la confianza de los mercados. Una de las principales tareas de su sustituto, Emilio Saracho, era recuperarla. «Es el principal problema y estamos enfocados en restaurarla», admitía hace dos semanas el consejero delegado, Ignacio Sánchez-Asiaín. Sin embargo, el banco sigue inmerso en una espiral de incertidumbre que continúa lastrando la acción. La entidad cerró ayer la jornada bursátil a 0,70 euros por título, un 25,5% menos que el día de citada sucesión.

Solo ayer las acciones cayeron un 6,25%, a 0,70 euros, ante los rumores de que ha sido objeto de una inspección por parte del BCE que habría concluido que hay riesgo de fuga de depósitos, que las cuentas de 2016 no reflejaban la situación real del grupo y que tiene un déficit de provisiones mayor del esperado. El banco lo desmintió y el supervisor bancario aclaró que su actuación en el Popular es parte de su programa de supervisión ordinaria a todo el sector, que no ha concluido y que por tanto no ha llegado aún a ninguna conclusión.

Revisión de 40.000 activos

La gran incógnita en torno al Popular, cuyo principal lastre es la morosidad de su cartera inmobiliaria, continúa siendo qué déficit de saneamientos tiene para cubrir las pérdidas de esa exposición al ladrillo. Desde su asunción oficial del cargo hace ya tres meses, y más allá de una revisión de las cuentas de 2016, Saracho y su equipo aún no han dado al mercado una cifra al respecto, lo que está alimentando estimaciones de los bancos de inversión que acaban afectando a la cotización del banco.

La entidad informó este mes de que está haciendo una revisión del valor de 40.000 activos inmobiliarios para determinar esa cuantía y que estará lista antes de verano. Fuentes financieras apuntan a que debería concluirla en un plazo máximo de unos 15 días, pues es cuando el banco, como el resto de entidades bancarias de la Eurozona, debe presentar al BCE un plan para la reducción de la morosidad.

Esa cifra es clave porque determinará el precio al que el Popular ampliará capital o será absorbido por otro grupo bancario, las dos alternativas de futuro en que trabaja su dirección. Como ya adelantó ABC, ahora mismo la segunda es la que opción que cobra fuerza, y Santander y BBVA, que hace escasos meses ya presentaron ofertas por el Popular, los dos bancos con capacidad para comprar la entidad.

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