«El Gordo» vuelve para empuñar las riendas del proyecto abertzale
Cuando Arnaldo Otegi (Elgoibar, Guipúzcoa, 1958) salga hoy de la cárcel de Logroño, donde ha permanecido más de seis años[…]
Cuando Arnaldo Otegi (Elgoibar, Guipúzcoa, 1958) salga hoy de la cárcel de Logroño, donde ha permanecido más de seis años por intentar refundar Batasuna, le estará esperando la plana mayor de una «izquierda abertzale» en horas bajas. Debilitada por los últimos batacazos electorales -comicios municipales y generales- y los intentos de «escisión» admitidos desde sus propias filas, ansían rentabilizar el regreso de «El Gordo» y volver a seducir a sus bases. A esos que les han dado la espalda para irse con Podemos.
«Es un activo político muy importante para nosotros. Un referente para toda la sociedad vasca, que trasciende y va más allá de EH Bildu», aseguran a ABC fuentes de la coalición de la «izquierda abertzale». La maquinaria lleva semanas activada. Se vuelve a compara a Otegi con Mandela, a emplear términos como «pacificador». A intentar blanquear un currículum que incluye su actividad en ETA pm desde finales de los años 70, su paso a ETA, sus juicios en relación con los secuestros de Javier Rupérez y Gabril Cisneros. Absuelto, en ambos casos, por falta de pruebas.
Elegido secretario general de Sortu cuando todavía se encontraba entre rejas, el futuro de Otegi dentro de la «izquierda abertzale» está todavía envuelto en una cierta incógnita. La intención oficial es que vuelva a empuñar las riendas. Dirigentes como Hasier Arraiz ya han dado su bendición. Pero las citadas fuentes se escudan en que «está en sus manos. Tiene que decidir qué va a hacer con su vida». Por otra parte, en Bildu se aferran a la posibilidad de sortear la inhabilitación y que pueda concurrir como candidato a las elecciones vascas previstas para el próximo otoño. Esto condicionaría sus pasos. De lo que están seguros es de que «se va a implicar activamente en la política».
Primera intervención
«El Gordo» tomará esta mañana la palabra en cuanto quede en libertad, en un escenario montado a 200 metros de la prisión. Por la tarde hay programada una bienvenida en Elgoibar, en la plaza de su pueblo natal. Pero desde Bildu no esperan que realice ningún anuncio de calado, como pronto, hasta el próximo sábado, en el velódromo de Anoeta (San Sebastián).
No obstante, como publicó este diario recientemente, no todos le esperan con los brazos abiertos. El sector más duro no le perdona un instinto de supervivencia que le llevó a ir modulando su postura, hasta que en 2009, constatada la derrota de la banda terrorista, decidió apostar exclusivamente por la vía política.
