El fin del parón político impulsa las operaciones empresariales en España

La buena marcha de la economía española, que el año pasado creció un 3,2% y para 2017 espera aumentar alrededor[…]

La buena marcha de la economía española, que el año pasado creció un 3,2% y para 2017 espera aumentar alrededor de un 2,5%, ha tenido su correspondiente reflejo en los resultados de las empresas que, en general, han recuperado ventas y margen tras los años de la crisis. Este hecho, la renovada salud del sector empresarial español, hará que en 2017 vuelvan a estar muy activas las fusiones y adquisiciones, las conocidas como M&A en el mundo aglosajón. Según el informe Global Transaction Forecast, elaborado por Oxford Economic para Baker McKenzie, «España pasará de registrar fusiones y adquisiciones por importe total de 29.600 millones de dólares en 2016 a transacciones por 31.100 millones en este año y 41.900 millones en 2018, pese a la incertidumbre geopolítica que hay en el mundo a nivel global».

Dentro de esta actividad global del sector, las fusiones y adquisiciones domésticas crecerán en 2017 un 62,5% hasta los 13.700 millones de dólares, mientras que las operaciones con empresas españolas como objetivo de inversiones internacionales recortarían levemente su valor este año, un 15%, para cerrar en torno a los 17.400 millones de dólares. Pese a ello, en 2018 serán el principal motor de crecimiento y permitirán tocar un nuevo máximo.

Maite Diez, socia de M&A de Baker &McKenzie y experta en China, ha asegurado a ABC que «tras un año de incertidumbre política, esperamos un nuevo ímpetu de los mercados transaccionales en los próximos cuatro años, de la mano de un mayor crecimieno económico global, del 2,6% en 2017 y del 2,8% en 2018. Según las amenazas para la estabilidad de la economía mundial amainen y los inversores apuntalen su confianza en los mercados, la cautela se convertirá nuevamente en apetito inversor».

En cuanto a los sectores que tendrán más actividad en M&A destaca la banca, el sector sanitario y el biotecnológico, según el mencionado despacho de abogados.

Bolsas

La previsión es que en 2018, si la situación geopolítica no sufre grandes vaivenes, las operaciones corporativas tanto dentro de nuestras fronteras como con capital foráneo alcancen los 41.900 millones de dólares, con lo que se acercarían a los 41.400 millones registrados en 2014, ejercicio que fue muy bueno en esta industria.

El año que acaba de terminar, según Baker&McKenzie, ha sido bastante negativo porque la falta de Gobierno en España ha hecho que se paralizaran muchos procesos de concentración ante la inestabilidad política, «aunque desde hace un par de meses está repuntando la actividad transaccional de nuevo fruto de la estabilidad política y de las buenas previsiones macroeconómicas también», asegura Maite Diez.

Las sectores con más movimientos serán banca, tecnología, ocio, turismo y todas las actividades relacionadas con salud y farmacia

Tampoco ayudó nada el contexto internacional en 2016 ya que hay que recordar que en junio los ciudadanos británicos decidieron en referéndum salirse de la Unión Europea y en noviembre ganó las elecciones en Estados Unidos el proteccionista Donald Trump, dos hitos que sin duda van a añadir inestabilidad e inseguridad a la situación política y, por tanto, también a la económica.

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Alberto Alonso Ureba, socio de mercados de capitales de la misma firma, cree que «España ya percibe un alza en la inversión extranjera directa, pues ha apostado por impulsar su competitividad y la reforma laboral de 2012 ha favorecido la creación de empleo. Ante una Europa tensa por la agenda política de 2017, España es referencia de crecimiento y estabilización».

En materia de salidas a Bolsa sucede otro tanto, ya que el estudio de Oxford Economics señala que «queda atrás un 2016 difícil también para los parqués nacionales, que entre 2017 y 2020 volverían a mejores niveles de actividad. Como en el caso de las fusiones y adquisiciones, en salidas al parqué el mejor año tendrá lugar en 2018, cuando los mercados de valores españoles podrían captar un capital de hasta 6.563 millones de dólares».

Los mencionados expertos creen que la caída de las OPV transfronterizas que se produjo de 2014 a 2016 pone de manifiesto que España dista todacía de ser un centro referente para este tipo de transacciones, siendo Alemania y Reino Unidos las que captarán la mayor parte de la actividad en la región en los próximos años.

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Enrique Carretero, otro de los expertos en M&A de la firma de abogados mencionada, considera que «el atractivo de España para los inversores extranjeros reside en que el Gobierno que tiene es percibido como serio, que lleva a cabo las reformas económicas exigidas y, consecuencia de ello, ha logrado un crecimiento más que razonable, después de que durante unos años fuera directamente vetado como país para invertir por los problemas económicos que tenía».

A nivel global la firma prevé que se alcance en 2018 un máximo de 3 billones de dólares en fusiones y adquisiciones, que vendrá seguido de una gradual moderación del valor transaccional, de 2,8 y 2,3 billones de dólares en 2019 y 2020 respectivamente, en el marco de cierto encarecimiento de la financiación y una rebaja de las valoraciones.

Una de las cosas que llama la atención de este informe es su precisión y la pregunta es cómo pueden establecer de manera numérica las operaciones corporativas que se van a producir el próximo año. Se trata de unas previsiones realizadas teniendo en cuenta el escenario positivo de que la Unión Europea y Reino Unido alcanzan un acuerdo para su nueva relación, así como la adopción por parte de la Administración de Estados Unidos de planes de estímulo fiscal y de un enfoque internacional pragmático en comercio e inmigración, lo que ya se ha podido comprobar que no será así.

El efecto Brexit

Sin embargo Baker & McKenzie también se muestra precavido ya que asegura que un Brexit brusco y desordenado podría debilitar la economía española y amenazar el estatus del millón de ciudadanos británicos que viven en nuestro país. En la otra cara de la moneda, el Brexit puede suponer una oportunidad para España ya que algunas empresas británicas podrían establecerse en nuestro país para poder mantener el acceso al mercado único de la Unión Europea.

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Faus (KPMG): «España se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para el inversor institucional»

En el caso del comercio internacional, el presidente de Estados Unidos ya ha anunciado la retirada de su país del Tratado Estratégico Transpacífico de Asociación Económica. Australia y Nueza Zelanda, miembros del TPP, buscan ahora relanzar el tratado sumando a China y otros países asiáticos. Todo un «tsunami» en las reglas de comercio internacional provocado por el nuevo inquilino de la Casa Blanca que podría acabar en una guerra comercial si el resto de bloques económicos mudiales le ponen también aranceles de entrada a los productos fabricados en Estados Unidos.

Otro de los factores que contribuyó a la ralentización de las fusiones y adquisiciones en 2016 fue las dudas sobre la desaceleración de la economía china, que finalmente no será tan profunda como se temía.

En relación con China destaca el interés de los inversores de ese país en las empresas españolas, sobre todo en sectores como la alimentación, el sanitario, el lujo, la tecnología, el ocio o el propio fútbol. En este punto hay que recordar las operaciones realizadas por inversores chinos con la empresa española Imagina, propietaria de los derechos de fútbol en nuestro país y cuyo interés es enorme en la otra parte del mundo. También son reseñables las operaciones de Alibaba, HNA y Fosum en empresas españolas.

En relación con las inversiones extranjeras, el Índice Foreign Direct Investment (FDI) Confidence de A.T. Kearney destaca que España subió desde el puesto 17º al 13º en el Índice FDI Confidence en 2016, en lo que constituye el mayor crecimiento de todo el mercado europeo.

Las razones de esta ganancia de atractivo inversor hay que buscarlas, según A. T. Kearney, en el hecho de que la caída del coste de la mano de obra y una política de mercado bastante abierta en cuanto a inversión extranjera han provocado que el país sea un destino cada vez más atractivo para la inversión, especialmente para firmas con sede en otros países europeos. Así Países Bajos, Alemania, Suiza y Francia han sido las principales fuentes de FDI para España durante los últimos años. España ha promediado unos 30 billones de dólares en ingresos provenientes de inversión extranjera durante los últimos años.

Puerta a Iberoamérica

Otra de las razones de este aumento de la inversión extranjera en España es que sirve, en ocasiones, de puerta de entrada para Iberoamérica, dadas las especiales relaciones que mantiene nuestro país con esa zona del mundo.

Estados Unidos encabeza de nuevo el índice de recepción de inversión extranjera, donde mantiene su primer puesto por cuarto año consecutivo. Los directivos valoran las perspectivas económicas de ese país con más optimismo que las de cualquier otra economía. China aparece en segundo lugar, también por cuarto año consecutivo, pero las expectativas de los inversores sobre la economía del gigante asiático son decididamente más negativas este año, y afirman que reducirán su inversión extranjera directa en el país si persiste la volatilidad de los mercados.

«Estados Unidos y China llevan liderando el índice en medio de grandes cambios en el entorno global en los últimos cuatro años», explica Paul Laudicina, fundador del Índice y Presidente del Global Business Policy Council de A.T. Kearney. «El continuo interés entre los directivos por invertir en Estados Unidos y China demuestra el innegable y duradero atractivo de las dos economías más grandes del mundo. En los 18 años de vida de esta valoración hemos observado la constante preferencia de los inversores por grandes mercados con perspectivas económicas sólidas», añade.

España subió del puesto 17 al 13 en inversión extranjera

Desde otro de los principales actores en España en materia de asesoramiento en operaciones de M&A, como es KPMG, se asegura que «la actividad en España continúa con la tendencia ascendente iniciada en 2015 gracias a una mejor coyuntura económica, el aumento de la inversión realizada por fondos extranjeros y una mejor situación financiera de las empresas tras los ajustes realizados en los años anteriores. Si bien el número de operaciones aumentó un 20% durante 2016, hasta alcanzar las 701, según Bloomberg, el volumen de inversión en España por parte de inversores extranjeros y nacionales se ha mantenido en niveles similares al año anterior, en torno a 88.314 millones de euros». En cuanto a los sectores más activos en este año, el financiero, seguido del consumo, han protagonizado el mayor número de operaciones con 161 y 144 respectivamente.

Combinación de factores

Ignacio Faus, consejero delegado de KPMG en España y socio responsable de Deal Advisory, cree que «España se ha constituido como uno de los destinos más atractivos para el inversor institucional y esperamos que los niveles de actividad no solo se mantengan sino que se incrementen durante 2017» . En su opinión, «el atractivo de España se debe a una combinación de factores que han sido muy bien valorados por los inversores internacionales, tales como las mejores expectativas de crecimiento, la seguridad jurídica, el mayor peso internacional de las compañías españolas y la sensación generalizada de que se han hecho importantes reformas para mejorar la competitividad de la economía».

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