El fin de la obligación a usar solo el catalán: «Era de un país totalitario»

Gracias a un fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), con fecha del 9 de diciembre de 2015, los funcionarios de Cataluña ya no estarán obligados a dirigirse en catalán a los usuarios, ni a hablar entre ellos en esta lengua, ni a iniciar las conversaciones telefónicas con él.

El fallo anula la obligatoriedad de utilizar la lengua autómica como idioma preferente en la atención a los usuarios, en las relaciones profesionales y en las llamadas de teléfono, y deja sin efecto también la orden de rellenar exclusivamente en catalán la documentación interna.

Sin embargo, fuentes de la Generalitat han señalado a ABC que el protocolo parcialmente anulado por el TSJC no tenía «rango de norma» y que era un conjunto de «recomendaciones» de «no obligado cumplimiento». Por ese motivo, el ejecutivo catalán decidió no recurrir el fallo del alto tribunal catalán.

«Con la salud no se juega ni se hace política»

Sea como fuere, el pronunciamiento del TSJC responde a la demanda que interpuso en 2012 un médico del Hospital Joan XXIII. En el fallo considera que estas indicaciones lingüísticas «son contrarias a la Constitución Española» y también al Estatuto de Autonomía catalán, en la medida que «establecen la obligación de usar el catalán en detrimento del castellano».

El fin de un arma política

Alex Ramos, especialista en medicina preventiva y Salud pública y coordinador de Salud de Sociedad Civil Catalana, ha expresado su satisfacción por el pronunciamiento del TSJC en la medida que supone «un paso importante en la normalización del uso de las dos lenguas oficiales». También ha denunciado que el protocolo anterior «suponía un escollo en el ejercicio profesional ya que entorpecía enormemente nuestra labor».

Charo Gibane, especialista en Urología del Hospital de Badalona
Charo Gibane, especialista en Urología del Hospital de Badalona- ABC

Para Esperanza Ballesteros, enfermera del Hospital de Bellvitge, el TSJC «simplemente ha reconocido la realidad». «El protocolo era solo un arma política que negaba la cooficialidad lingüística», ha añadido.

«Era una norma propia de un país totalitario»

Para Charo Gibane, especialista en Urología del Hospital de Badalona, el protocolo de usos lingüísticos de la Generalitat «era una norma propia de un país totalitario». La facultativa ha expresado su satisfacción por el fallo del alto tribunal catalán, ya que, según ha afirmado, «la normativa de la Generalitat que obliga a usar la lengua catalana de forma preferente en las relaciones con los usuarios y entre los propios profesionales era un sinsentido». A juicio de la uróloga, lo que debe primar siempre en el ámbito sanitario es «la buena comunicación entre médico y paciente» y, eso, según ha apuntado, «las normas lingüísticas solo lo entorpecían».

Juan Fernández, presidente de la ONAH
Juan Fernández, presidente de la ONAH- ABC

El fallo del TSJC también ha tenido buena acogida entre los pacientes. Juan Fernández, presidente de la Organización Nacional de Afectados por Hepatitis, ha celebrado que «finalmente la justicia haya devuelto el sentido común» y ha considerado que este protocolo de usos lingüísticos era «una imposición política».

«En Cataluña hay dos lenguas oficiales y deben usarse las dos por igual», ha asegurado. A su juicio, la imposición del catalán «es especialmente peligrosa» en el ámbito sanitario. «Los pacientes deben entender lo que les comunica el médico. Con la salud no se juega ni se hace política», dice.










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