El empresariado catalán exige a Puigdemont acatar la legalidad

Las reuniones anuales del Círculo de Economía no son un foro amable para los presidentes de la Generalitat desde que en 2012 se echasen por la pendiente abajo del proceso soberanista. No lo fueron para Artur Mas y no lo son ahora para el presidente Carles Puigdemont, que ayer, en la inaugurado de las XXXIII jornadas del influyente «lobby» económico, fue reprendido de manera clara por el empresariado catalán.

Juan José Brugera, que este jueves se estrenaba como presidente del Círculo en la reunión anual de Sitges (Barcelona), fue claro al exigir a Puigdemont «respeto por el marco legal». Tal y como ha expresado en sucesivos comunicados, el Círculo propugna una suerte de tercera vía reformista frente a la unilateralidad independentista y el «quietismo» del Gobierno de Mariano Rajoy, en expresión del anterior presidente del foro, Antón Costas.

No obstante, y a medida que los partidos independentistas han acelerado el paso y entrado por la senda rupturista, el tono del Círculo se ha endurecido, y el jueves por la tarde, de manera clara, Brugera instó a Puigdemont a «acomodar la acción de su gobierno al marco legal», convencido de que el empecinamiento en la unilateralidad puede poner en riesgo la estabilidad y la recuperación económica. «Una dinámica de mantenimiento de las posiciones propias solo lleva al deterioro económico y social», insistió Brugera.

Ante la sorpresa de Puigdemont, que no se esperaba una reprimenda así, Brugera cuestionó incluso aspectos concretos de la política de la Generalitat, como la decisión del presidente catalán de no aceptar la invitación del Gobierno de presentar su propuesta de referéndum en el Congreso. «Dado que se señala que el proceso catalán es primer problema político español, y la soberanía nacional está en el Congreso, ¿por qué no acudir allí a expresar el malestar catalán? No se trata de una o dos sesiones para dirimir si referéndum sí o no, si no de abrir conversaciones con todo el arco parlamentario», planteó Brugera.

A diferencia de otras ocasiones, en la que los empresarios cosían a preguntas a los mandatarios catalanes, estos acogieron más bien con indiferencia, frialdad, a Puigdemont. Todos entendieron que Juan José Brugera había hablado por ellos. Una sola pregunta a Puigdemont, frente a la docena larga que lanzaron al ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer también invitado en el foro.

En esta línea, el presidente del Círculo rogó al presidente catalán que insista en lo que para el foro es la única salida al «problema catalán»: «Diálogo, reforma y respeto al marco legal». No fue el único. Paul Polman, consejero delegado de Unilever, en una conferencia posterior de las jornadas, arremetió contra el independentismo: «Es una pena que en estos momentos en que necesitamos estar juntos haya quien quiera estar solo».

«No es la que esperaba»

Improvisando una respuesta a la invectiva de los empresarios, Puigdemont trató de responder como pudo, replicando también al presidente del Gobierno, que por la mañana había respondido a su vez a la misiva con la que el primero le pidió de manera formal negociar la consulta. «No es la que esperaba ni sirve para resolver o encarrilar la solución de este desencuentro», apuntó Puigdemont. Su segunda intervención en las jornadas de Sitges no la recordará precisamente como un paso adelante del proceso soberanista.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.