El déficit de las pensiones ronda los 18.000 millones sin que se mueva ficha

Más de un año llevan buscando soluciones sus señorías para un sistema que este año precisará de un crédito de 15.000 millones para pagar nóminas

La urgencia de encontrar soluciones consensuadas a la crisis de las pensiones llevó a todos los grupos a reactivar el Pacto de Toledo en noviembre de 2016. La intención de sus señorías fue acelerar sus trabajos para poder anunciar en los meses de febrero o marzo de 2017 un plan con propuestas firmes que permitieran garantizar la viabilidad del sistema público. Las pensiones prometían ser el primer gran acuerdo de legislatura pero el pacto nunca llegó. A estas alturas no hay ni un solo consenso que permita liberar de gastos al sistema, que el pasado ejercicio cerró con un déficit del entorno de 18.000 millones. Enfrascados en peleas políticas, los políticos no están siendo capaces de pisar el acelerador y acordar medidas para paliar el abultados desfase entre ingresos y gastos.

Las negociaciones se bloquearon durante la primavera debido al proceso de primarias del PSOE y no se retomaron hasta la victoria de Pedro Sánchez. Sin embargo, cuando se puso blanco sobre negro y se intentó cerrar las recomendaciones antes de final del año, las posiciones encontradas lo impidieron. Luego llegó la situación en Cataluña, el referéndum ilegal y el diálogo fue misión imposible. El gobierno perdió el apoyo clave del PNV para sacar adelante los Presupuestos de 2017, finalmente prorrogados, y la crispación política arrinconó al Pacto de Toledo. Las pensiones pasaron a un segundo plano.

Récord de cotizaciones

Mientras, la Seguridad Social sigue intentado equilibrar sus balances después de una dura recesión que destruyó 3,7 millones de empleos. Hoy, los ingresos por cotizaciones registran incrementos récord superiores al 5%, pero el avance de los gastos no permite reducción importantes del déficit. En 2017 la Seguridad Social tuvo que recurrir a un crédito del Tesoro de 10.000 millones y este año repetirá, aunque esta vez el importe será superior, de 15.000 millones, que, a la vista del desfase presupuestario que ya reflejan los estados contables de la Seguridad Social agotará. El gasto sigue aumentando a mayor ritmo que los ingresos, lo que ha provocado que el Fondo de Reserva ya no tenga fondos ni para pagar una mensualidad más. En la hucha quedan 8.095 millones frente a los casi 67.000 que llegó a tener en 2011.

El principal reto que tiene la comisión del Congreso sigue siendo explorar soluciones para devolver el equilibrio financiero al sistema, cargado con un déficit histórico. Lo que sí parece claro tras más de un año de intervenciones y propuestas es que nadie quiere acabar con el actual sistema de reparto (las pensiones del momento se pagan con las cotizaciones de los trabajadores en activo). Hay unanimidad en que existe un problema de ingresos. Y las medidas apuntan en la misma dirección: subir impuestos y desviar algunas partidas a los Presupuestos para pagar parte de la factura.

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