Dos poemas inéditos de Zagajewski, Princesa de Asturias de las Letras

Santiago de Compostela Una fina llovizna, como si el Atlánticohiciera examen de conciencia Noviembre ya ha dejado de fingir.La lluvia[…]

Santiago de Compostela

Una fina llovizna, como si el Atlánticohiciera examen de conciencia

Noviembre ya ha dejado de fingir.La lluvia ha apagado las hogueras y las chispas.

Santiago es la capital secreta de España.De día y de noche patrullas van hacia ella.

Por las calles deambulan los peregrinos, cansadoso muy vivaces, como cualquier turista.

Junto a la catedral vi a una mujer que se había reclinado en su mochila y lloraba.

La peregrinación había acabado.Adónde iba a ir ella ahora.

La catedral son solo piedras.Las piedras no conocen el movimiento.

Se aproxima la nochey el invierno.

Maleta

Cracovia nublada por la mañana, las colinas humeaban. En Múnich llovía, los Alpes, invisiblesy pesados, descansaban en los valles como piedras.

Hasta Atenas no vimos el sol que provocó que el aire, todo el aire,toda una inmensa flota de airese transformara en oro tembloroso.

Como dicen los escritores religiosos: de repenteme convertí en otra persona.

Soy tan solo un turista en el mundo visible,una de entre esas miles de sombras quedeambulan por las salas inmensas de los aeropuertos -

y detrás de mí como un perro fiel con sus pequeñas ruedas tengo a mi maleta verde.

Soy tan sólo un turista distraído,pero amo la luz.

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