Dos fiscales demandan a Trump por aceptar pagos de otros Gobiernos
Los fiscales generales de Washington DC y Maryland han demandado este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alegando[…]

Los fiscales generales de Washington DC y Maryland han demandado este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alegando que ha violado las cláusulas anticorrupción de la Constitución
al aceptar millones de dólares de Gobiernos extranjeros en pagos a sus empresas, según ha adelantado el «Washington Post».
Los dos fiscales generales, ambos demócratas, basan su demanda en que esos «millones en pagos y beneficios de Gobiernos extranjeros» los ha recibido desde que se mudó a la Casa Blanca y teniendo en cuenta que optó «conservar la propiedad de su compañía» tras asumir el cargo.
En una rueda de prensa en Washington, el fiscal del Distrito de Columbia, Karl Racine,Racine aseguró que la demanda se cursa es por una «flagrante violación» por parte de Trump de las provisiones constitucionales contra la influencia del dinero de intereses extranjeros o nacionales.
Los fiscales generales consideran que «nunca antes en la historia de este país» un presidente había tenido un conjunción tan grande de intereses económicos de los que no se ha desvinculado, que a su juicio ponen «la democracia en riesgo».
Trump transfirió el control de su conglomerado empresarial a sus dos hijos adultos varones, Donald Jr. y Eric, para evitar posibles conflictos de intereses durante el tiempo en que ocupe la Presidencia.
Sin embargo, el fiscal general de DC Karl A. Racine y el fiscal general de Maryland Brian Frosh consideran que Trump «ha roto muchas promesas de mantener separado su deber público de sus intereses de negocios privados, incluyendo el recibir actualizaciones regulares sobre la salud financiera de la compañía».
Según han explicado los fiscales de Washington y Maryland al «Washington Post», uno de los primeros pasos sería pedir copias de las declaraciones fiscales de Trump ?que se ha negado a hacer públicas hasta ahora? para conocer hasta dónde llegan sus tratos de negocios en el extranjero.
Esa batalla, han indicado, acabaría muy probablemente ante el Tribunal Supremo. La demanda podría abrir un nuevo frente para Trump en un momento en el que lidia con la investigación sobre si alguien de su campaña confabuló con el Gobierno ruso para interferir en las elecciones de 2016.