Darío Villanueva: «Jamás haremos un diccionario políticamente correcto»

El director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, presentado hoy la nueva versión digital del «Diccionario de la[…]

El director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, presentado hoy la nueva versión digital del «Diccionario de la Lengua Española», que cuenta con el apoyo de la Obra Social La Caixa e incluye más de 3.000 enmiendas y adiciones con respecto a la edición anterior. La última polémica de la Academia queda ahí zanjada (o no): la acepción de sexo débil ahora va acompañada de una marca de uso que señala su intención despectiva o discriminatoria.

Según su explicación, la expresión no ha salido del diccionario porque este ha de recoger la realidad lingüística, no modificarla. Además, ha recordado que esa expresión existe también en el inglés, el francés y el italiano. «Nunca vamos a hacer un diccionario políticamente correcto. Por esa vía el diccionario se destruiría», ha subrayado.

La académica Paz Bettaner, directora del Diccionario, ha señalado que durante mucho tiempo sexo débil «se ha usado positivamente y hay que reconocerlo». En este sentido, ha afirmado que la Academia ha de registrar un presente amplio y no «puntual». Con respecto a la dualidad en el género, tan presente en los discursos políticos, ha apuntado que existe «desde el Mio Cid», pero que hay que utilizarla en los casos de ambigüedad y no siempre, porque su repetición entorpece la lengua.

La modificación anunciada que todavía no ha llegado es la entrada de «heteropatriarcado» al Diccionario, que todavía «se sigue estudiando». El término «posverdad», palabra del año para el Diccionario Oxford, sí se incluye en la nueva versión. No ha habido, según ha relatado Villanueva, mucha discusión con respecto a si debía entrar o no en el diccionario, pero sí sobre su definición. Al final, la Academia entiende por posverdad la «distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales».

Se trata de un neologismo procedente del inglés, un tema que preocupa mucho al director de la RAE. Villanueva se ha mostrado consternado por la cantidad de palabras anglosajonas que invaden nuestra realidad cotidiana. Aunque era algo que ya ocurría en el XVIII con el francés, el académico opina que ahora es un fenómeno de mucho mayor impacto. Así, ha realizado una suerte de lista con los neologismos más ridículos como «dress code», «fashion week», «influencer», «babby sitter» o «deadline».

La de hoy ha sido la primera de una serie de presentaciones anuales de las modificaciones del diccionario digital. Se trata de una herramienta muy utilizada que en tuvo más de 600 millones de consultas en 2016 y que este año se espera que se acerque a los mil millones.

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