Bruselas insta a España a investigar las salidas de capital de Popular
La presidenta de la Junta de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniele Nouy, instó hoy a la justicia y[…]

La presidenta de la Junta de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniele Nouy, instó hoy a la justicia y a las autoridades del mercado españolas a investigar las salidas de capital realizadas la víspera de la resolución del Banco Popular por parte de ayuntamientos y comunidades autónomas.
«Esto no está en mis prerrogativas, yo no puedo participar en ello, pero desde luego que sí hay margen para que la justicia española investigue esos movimientos para ver si ha habido tráfico de información y si algunas instancias o personas han intentado protegerse mejor que los pequeños depositantes», declaró ante las preguntas de los eurodiputados.
Nouy también defendió la actuación de su departamento. «Creo que hemos pasado la prueba del marco (supervisor europeo) y, en esta categoría de decisiones dolorosas y tristes, fue un éxito».
La Junta de Supervisión, que supervisa a los grandes bancos europeos desde la creación de la Unión Bancaria, fue la encargada de declarar inviable o en vías de inviabilidad al Popular, lo que desencadenó la decisión de la Junta de Resolución Europea de intervenir la entidad y venderla al Banco Santander.
La responsable francesa apuntó a la responsabilidad de la directiva de la entidad española. «A veces un banco tiene que desaparecer porque la directiva no ha tomado las decisiones correctas cuando debía hacerlo», aseguró, para defender la declaración de inviabilidad de la entidad.
Nouy señaló ante los eurodiputados, que expresaron sus dudas sobre la supervisión de Popular ejercida por la Junta, que no ve «qué podría haber hecho de forma diferente».
La economista francesa señaló que la Junta estaba al tanto de los problemas de Banco Popular y que en las pruebas de estrés efectuadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) en 2016 ya revelaron que el banco «era el tercero peor» en el ejercicio. Asimismo, explicó que «la disminución del capital era bastante fuerte, de 6 puntos básicos en el escenario adverso».
En este sentido recordó que el supervisor no participa en el diseño de estos test de estrés, que miden la resistencia de la banca en escenarios normales y de crisis, si bien reconoció que estas pruebas pudieron ser «menos completas» para España que para otros países.
Nouy afirmó que «era razonable pensar que lo peor (de la crisis) había quedado atrás» en España y que el escenario adverso del país era «menos completo» que para otros, puesto que «la vida real ya era adversa», algo que «ha contribuido a reducir el impacto de los test de estrés».
«Muchas inspecciones»
La francesa señaló que el supervisor hizo «muchas inspecciones 'in situ'» en el banco y que hicieron «miles y miles de millones en provisiones adicionales». El presidente de la comisión parlamentaria, el eurodiputado socialista italiano Roberto Gualtieri, consideró, por el contrario, que la resolución de Popular no es «una historia de éxito» para el Mecanismo Único de Supervisión e instó a Nouy a asumir que ha habido «deficiencias» en el proceso.
Expresó su preocupación por el hecho de que este mecanismo aún no está completo, lo que a su juicio hace que se dependa «completamente» de compradores privados en caso de resolución, así como por el hecho de que el banco fuese declarado inviable por una crisis de liquidez pese a superar las pruebas de estrés.
«El primer caso de resolución se ha hecho rápidamente también por la existencia del comprador», dijo Gualtieri en referencia al banco Santander, que adquirió el Popular por un euro, al tiempo que subrayó que si este no hubiera sido el caso se habría atravesado un proceso de rescate «doloroso y devastador», con consecuencias sobre los sistemas de garantía de depósitos. También criticó que no se tomara ninguna medida antes de la resolución.