Benavent y los «zombies» de Imelsa: «Los contratos eran puro enchufismo»

El principal confidente del caso Imelsa (y exgerente de la empresa pública), Marcos Benavent, ha llegado a los juzgados este jueves para declarar de nuevo sobre las presuntas irregularidades cometidas en diversas Administraciones Públicas mediante el amaño de contratos a cambio de comisiones ilegales.

El autobautizado como «yonki del dinero» declara dentro de una de las cinco piezas en las que por ahora se divide la macrocausa. Concretamente, la referida a los supuestos empleados «zombies» que cobraban sin acudir a su puesto de trabajo.

Antes de su comparecencia ante el juez, Benavent ha reconocido este tipo de prácticas y ha asegurado que muchos de los contratos en Imelsa se firmaban «por puro enchufismo». Igualmente, ha admitido ser uno de los responsables «porque firmaba», pero también ha responsabilizado a quienes le daban los nombres para incluirlos en los contratos. Preguntado por si uno de ellos era el expresidente de la Diputación Alfonso Rus, ha dicho que lo aclarará al magistrado.

En la primera tanda de comparecencias de investigados en julio, varios empleados admitieron que cobraban sin acudir a trabajar. Según se incluía en el sumario de esta pieza, Benavent afirmó ante el juez que durante sus siete años al frente de Imelsa (de 2007 a 2014) contrató a «200 o 300 personas», la mayoría de las cuales «ni iba por allí». Igualmente, aseguró que la empresa «nutría de empleados a muchos departamentos de la Diputación», como prensa de la Diputación, Protocolo, Presidencia, Turismo, Fundación Alfons el Magnànim, el Muvim, la Escuela de Capataces de Catarroja, así como las diferentes secretarias y secretarios de los diputados, además de la Sala Parpalló en la primera legislatura.

Para esta jornada también están citados a declarar la que fuera jefa de Recursos Humanos de Imelsa María Escrihuela por sus atribuciones para llevar a cabo contrataciones bajo sospecha; y el responsable de la empresa de comunicación Engloba José Adolfo Vedri por su participación en la supuesta contratación fraudulenta de dos de sus trabajadores cuyo sueldo costeaba la empresa pública.

En esta pieza figuran en total una veintena de imputados, entre ellos Rus y su jefe de gabinete, Emilio Llopis.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.