UGT quiere que el SMI alcance los mil euros a final de esta legislatura
El sindicato UGT ha expresado hoy su deseo de que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España suba hasta alcanzar[…]
El sindicato UGT ha expresado hoy su deseo de que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España suba hasta alcanzar la media europea, unos mil euros al mes, a finales de esta legislatura.
En rueda de prensa, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, considera que la subida del SMI debería empezar ya, a partir de 2017, con un incremento hasta 800 euros mensuales, que permita ir progresando ese aumento hasta el objetivo de los mil euros en cuatro años.
Álvarez, en su primera visita a Melilla como máximo responsable de UGT, ha defendido como algo "fundamental" una subida moderada de los salarios, cuestión que piensa plantear esta tarde en una reunión con la patronal, a la que transmitirá la idea de su sindicato de que los sueldos deben subir "de manera real".
"Hay que trasladar los beneficios del aumento de la productividad a los salarios de los trabajadores", ha defendido Álvarez, para quien "se ha acabado la historia de esta novela de que no hay que subir los sueldos porque eso ayuda a que no se destruya empleo".
"No es verdad", ha dicho tajante Álvarez, convencido de que no subir los sueldos en 2017 impedirá que haya recursos en manos de mucha gente, que son los trabajadores, a quienes ha situado como "elemento fundamental de la generación de empleo" si se permitiera esa subida retributiva,
Para el líder de UGT, "el dinero en manos de unos pocos en el banco no rinde", al contrario de lo que sucede si el dinero está "en manos de todos", pues eso "ayuda a que las necesidades de consumo de las familias aumente", incrementando de esa manera la demanda.
Álvarez ha dejado claro que en UGT no se han "vuelto locos" pidiendo una subida de sueldos, pues lo que exigen es que ésta sea moderada, lo cual no equivale a "congelación", sino que significa "repartir beneficios" y seguir el mismo patrón que en otros países europeos, como Alemania.
"No vamos a permitir que los sueldos sigan congelados", ha advertido.