La tasa de empleo en Europa regresa a niveles precrisis, según Bruselas
La tasa de empleo entre los europeos entre 20 y 64 años ha regresado a los niveles anteriores a la[…]
La tasa de empleo entre los europeos entre 20 y 64 años ha regresado a los niveles anteriores a la crisis, al situarse en un 71,1 %, cifra que no se alcanzaba desde 2008, aunque persisten altos niveles de paro de larga duración y de desigualdad.
Así lo refleja un informe publicado hoy por la Comisión Europea (CE) y el Consejo de la Unión Europea, que forma parte del paquete de otoño del Semestre Europeo que fija las prioridades económicas de la Unión para el ejercicio próximo.
El texto recalca que antes de la crisis, en 2008, la tasa de desempleo alcanzaba un 70,3 %, es decir que incluso se ha superado en ocho décimas, gracias a una tendencia positiva que vio incorporarse a cuatro millones de trabajadores desde finales de 2014 a mediados de 2016.
De seguir esta evolución, Bruselas prevé que el objetivo de la tasa europea de empleo del 75 % para 2020 podrá alcanzarse en los plazos previstos.
Además de una caída del desempleo europeo al 8,5 %, el informe muestra una reducción de la divergencia entre las tasas de desempleo en los países europeos, gracias a unas caídas más significativas en el paro de países que se caracterizan por niveles generalmente elevados, como sucede en España, Chipre y Croacia.
Pese a ello, las cifras de desempleo de los Veintiocho siguen siendo muy diversas y abarcan desde menos del 5 % en la República Checa, Alemania o el Reino Unido hasta cifras superiores al 20 % en Grecia y España durante la primera mitad de 2016.
El diagnóstico de los indicadores sociales y de empleo en España muestra una mejora en los niveles de actividad laboral y una caída en la cifra de jóvenes que no trabajan ni están formándose, los conocidos como "ninis".
No obstante, el informe advierte de que la situación es aún crítica en los niveles de desempleo joven, de desigualdad de salarios y de población en riesgo de pobreza.
Además de España, Grecia, Chipre, Portugal e Italia se enfrentan a "retos sustanciales" en indicadores sociales y de empleo, mientras que otros cinco Estados miembros (Bulgaria, Croacia, Letonia, Lituania y Rumanía) son señalados más de una vez en la zona de vigilancia de estos índices.
La CE y el Consejo de la UE alertaron de que, a pesar de los datos positivos, aún hay problemas europeos, como los niveles elevados de desigualdad y de desempleo de larga duración.
La desigualdad no solo genera preocupación por el riesgo de pobreza, sino porque conduce a una "infrautilización del capital humano en el aspecto económico" que los sistemas educativos, de seguridad social y laborales de algunos Estados Miembros no han podido solucionar, según el informe.
Para abordar la situación, el Consejo y la CE proponen reformas en áreas como beneficios fiscales, políticas de salarios y los sistemas sanitarios y educativos.
La reducción del desempleo de larga duración continúa siendo una prioridad, según el informe, ya que "implica depreciación de capacidades, una mayor desvinculación del mercado laboral y una mayor de exclusión social", además del riesgo de "convertir el desempleo cíclico en estructural".
El texto señala que las medidas para lidiar con el desempleo de larga duración, que representa un 50 % del paro en la UE, son aún "muy desiguales" entre Estados miembros.