ING pone fin a su política de cero comisiones

La entidad cobrará 10 euros al mes si el cliente tiene más de 30.000 euros ahorrados, pero sin domiciliar la nómina

ING, el banco no banco como se publicita, pasará a ser en unos días una entidad financiera más, ya que, a partir del 1 de abril, comenzará a cobrar comisiones a sus clientes que no tengan domiciliada la nómina y tengan en el banco más de 30.000 euros depositados.

Así, la entidad que aterrizó en España con una cuenta remunerada sin tener que vincular la nómina a la que se unía cero comisiones tuvo que ir dando marcha atrás a sus ventajas a medida que la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) se iba haciendo más acomodaticia.

Así, la entidad replegó velas en cuanto a remuneración y fue rebajando el porcentaje que retribuía a sus clientes, pasando del 4% en el momento en el que en España se podrían contratar extratipos al 0,01% actual, que a partir de ahora estará destinada a aquellos clientes que domicilien la nómina.

El importe mínimo para acceder a esta ventaja será a partir de 700 euros.

Cobro de comisiones

Otra de las características de ING era la ausencia de comisiones. Algo que desaparecerá a partir de este abril.

Así, tener menos de 30.000 euros depositados en el banco no generará cobros de comisiones por mantenimiento y de administración de la cuenta, pero si se supera esa cantidad sí que abrirá la puerta a estos cargos. 

El cargo será de 10 euros al mes, salvo que se domicilie la nómina, lo que hace que el cargo anual que puede cobrar la entidad ascienda a 120 euros.

¿Por qué toma esta decisión ING? Las particularidades de ING hizo que cuando aterrizó en España fuera tomado como una segunda entidad por muchos de sus clientes, gracias a su remuneración sin exigir nada más.

Publicidad

Pero, ahora, a la entidad no le salen las cuentas y busca que aquellos clientes que tienen dinero depositado en la entidad lo coloquen en otros productos más rentables para el banco como son los fondos de inversión.

Pagar por los servicios

La política monetaria del BCE ha hecho que las entidades financieras se vuelquen en el cobro de comisiones.

En 2016, el máximo regulador de la política monetaria colocó el precio oficial del dinero en el 0%. Esto llevó a las entidades, en primer lugar, a rebajar los tipos de interés con los que remuneraban el pasivo.

A continuación, y con el objetivo de mejorar sus márgenes, procedieron a aumentar el cobro de comisiones salvo que se aumentara la vinculación con la entidad. Esto hace que a mayor número de productos contratados mayores ingresos para la entidad.

Al mismo tiempo la banca quiere cambiar la percepción que tiene el cliente bancario sobre las comisiones, alegando que debe ser consciente de los servicios que presta la entidad y pagar por ellos.

Estos bancos no cobran comisiones

A pesar de que estos cambios son cada vez más habituales entre las entidades financieras, todavía hay bancos que deciden apostar por cuentas sin comisiones.

Estas opciones vienen, fundamentalmente de la banca digital, en especial, de los neobancos, pero también de la tradicional.

BBVA es uno de los bancos que apuestan por tener una cuenta cero comisiones, aunque el requisito para poder contratarla es hacerlo vía ‘online’. No obstante, la entidad permite domiciliar la nómina, pero no es un requisito imprescindible para evitar este cobro.

Evo Banco también apuesta por no aplicar cargos ni a nuevos clientes ni tampoco a los antiguos.

Su gran rival, Openbank, tampoco apuesta por aplicar comisiones, aunque su matriz, Banco Santander puede cobrar hasta 240 euros al año por ello. El banco digital no cobra comisiones de mantenimiento ni de administración y, además, remunera los ahorros si se domicilia la nómina. 

En portada

Noticias de