Y siguen colocando preferentes
A la CNMV le ha tocado lidiar con las emisiones de participaciones preferentes de bancos y cajas. Lleva ya tres[…]
A la CNMV le ha tocado lidiar con las emisiones de participaciones preferentes de bancos y cajas. Lleva ya tres advertencias sobre la forma en que están colocando las entidades este producto, y "que si quieres arroz Catalina..." Los bancos y las cajas siguen endosando el género a sus clientes. La clientela de las entidades españolas es un chollo en toda regla.
La verdad es que con el nivel de cultura financiera que tenemos en nuestro país, la labor de un regulador al uso como la CNMV se queda chica. Haría falta un cuidador del pequeño inversor que autorizase los contratos que nos cuelan en las sucursales bancarias. Una especie de agencia del inversor que multase la conocida práctica de "consecución de objetivos" a cualquier costa que practican en la oficinas de los bancos.
Primero fueron las garantías que han hecho firmar a los hipotecados. Una costumbre difícil de encontrar en otros países donde los hipotecados recuperan la libertad entregando las llaves al banco. Ahora, están saneando sus balances vendiendo deuda perpetua. Como churros, oiga. Sólo que le cambian de nombre y le llaman participaciones preferentes, para que los pobres ahorradores piquemos. A veces, hasta por vergüenza a decir que no ante el entusiasmo que pone el director, o peor, el oficial de turno.
Habría que ir más allá de la Mifid. O poner los medios para que funcione. No es de recibo decir que se está aplicando cuando vemos cómo pensionistas sacan el dinero de sus depósitos para enterrarlos en preferentes. Los reguladores, Banco de España y CNMV, dicen que más no pueden hacer más de lo que hacen. ¿Ustedes se lo creen?