Telefónica, líder en 2008. ¿Y en 2009?
Ha caído un 30% este año y ahora su capitalización bursátil es de 71.000 millones de euros. No obstante, pese[…]
Ha caído un 30% este año y ahora su capitalización bursátil es de 71.000 millones de euros. No obstante, pese al castigo, Telefónica se ha convertido en la operadora más capitalizada de Europa, por encima de la británica Vodafone. Su liderazgo bursátil confirma la opinión de muchos expertos, que estiman que la caída es excesiva e injustificada y que la empresa que preside César Alierta se está viendo más arrastrada por las malas noticias del sector que por el propio peso de la crisis sobre sus resultados. Vodafone, sin ir más lejos, acaba de revisar a la baja sus ventas para todo el año, que oscilarán entre los 38.800 y los 39.700 millones de libras, lo que contrasta con la previsión inicial (entre 39.800 y 40.700 millones de libras).
En Telefónica, sin embargo, no se esperan revisiones a la baja para este año, sino más bien unos resultados que confirmarán que la operadora sigue sacando pecho en plena crisis. Según Ibersecurities, el mercado ya ha descontado que las cifras serán buenas: las ventas subirán un 2,5% en el tercer trimestre y el EBITDA se incrementará un 7%. De momento, Latinoamérica se perfila como el principal motor del crecimiento, tendencia que podría cambiar el próximo año.
Atentos a la presentación de resultados que hará Telefónica este viernes (14 de noviembre), los expertos apuntan que más importante que las propias cifras de lo que "ya ha pasado" serán las estimaciones para lo que vendrá en 2009. Teniendo en cuenta la actitud proactiva que suele mostrar el equipo gestor para defender su visión positiva (y su cotización) existe el riesgo de una presentación de objetivos agresivos para 2009. Y ya se sabe: presumir de una excesiva fortaleza faltando a la verdad sí que podría pasar factura en el mercado (y más a la vista de lo que ha hecho Santander). Los accionistas más que nunca valoran la credibilidad y la congruencia con la dura realidad económica del momento.