Moody's ve bien a España para cumplir descarbonización y prevé bajada precios
La firma de calificación de riesgos Moody's considera que España y Portugal están en buena posición para cumplir con sus[…]
La firma de calificación de riesgos Moody's considera que España y Portugal están en buena posición para cumplir con sus objetivos de descarbonización a 2020 y prevé que los precios de la energía bajen ligeramente en el periodo hacia 2022.
Moody's ha hecho hoy público su informe "Moody's: Las políticas de descarbonización en España y Portugal impulsarán la evolución del mercado de energía hasta 2030", de su servicio de inversores, según el cual ambos países reducirán sus emisiones de carbono aún más en 2030.
El vicepresidente de Moody's Niel Bisset ha indicado que la penetración de las renovables en España y Portugal continúa ligeramente por debajo del objetivo de descarbonización para 2020, pero el incremento en la capacidad de fuentes renovables, junto con el avance logrado en los sectores de calefacción y refrigeración y en el transporte, deberán reducir el diferencial.
Además, Moody's dice que España y Portugal están desarrollando estrategias de transición energética para reducir aún más las emisiones de carbono hacia 2030 en línea con los objetivos de la UE.
Bisset ha dicho que esperan que el mercado energético en la Península Ibérica continúe evolucionando gradualmente hacia 2030, caracterizándose por el cierre de las plantas de carbón, el aumento de la penetración de las renovables y la implementación de medidas para asegurar que la generación a base de gas permanezca como respaldo, posiblemente a través de mercados de capacidad.
Las emisiones contaminantes aumentaron un 4,4 % en 2017 en España, la mayor subida en quince años, debido a la sequía, que hizo descender la producción hidráulica y obligó a usar más la generación con carbón, según los datos enviados por el Ministerio para la Transición Ecológica a Bruselas para su validación.
Moody's también ha señalado que espera que bajen ligeramente los precios de la energía en el periodo hacia 2022, según las previsiones de precios de materias primas y productos básicos, el amplio margen de reserva existente y el modesto incremento de la demanda de energía eléctrica.
El crecimiento de la generación de renovables presionará los precios de la energía eléctrica, una situación que se verá compensada con los cierres de la capacidad de generación eléctrica a base de carbón.