Moody's alerta de los riesgos de la descarbonización para compañías de redes
La descarbonización y el proceso de transición a una energía renovable plantea riesgos a largo plazo para los operadores europeos[…]
La descarbonización y el proceso de transición a una energía renovable plantea riesgos a largo plazo para los operadores europeos de redes de electricidad y de gas, que podrían socavar su calidad crediticia con el tiempo, según un informe de la agencia Moody's.
El informe "Electricidad regulada y redes de gas en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África): La transición energética presenta riesgos para las redes de energía reguladas", del servicio de inversión de la firma, señala que el cambio a las energías renovables en Europa, especialmente a la eólica y la solar, presenta desafíos para los operadores de redes de energía de la región.
Añade que la "enorme subida" de las inversiones relacionadas con las renovables plantea riesgos para su ejecución, mientras que el paso a la descarbonización pone en duda el uso a largo plazo del gas natural y las redes que lo distribuyen.
Explica que los operadores de redes de energía a gran escala también pueden tardar en adaptarse al cambio en el escenario de generación y consumo, en el que los usuarios serán más independientes al funcionar cada vez más con sus propias unidades renovables de generación y almacenaje.
Moody's indica, asimismo, que la creciente electrificación del transporte o de la calefacción podría cambiar significativamente los requisitos de las redes.
No obstante, podría conducir a una fragmentación del sector, lo que constituye una amenaza potencial para los operadores de redes.
El informe dice que la respuesta normativa al cambio hacia un modelo de energías renovables será clave para la evolución futura del sector de las redes de energía y señala que pueden ser necesarias modificaciones en la remuneración de las redes europeas y en las tarifas de los clientes para mantener la calidad crediticia de las empresas que las operan.
Moody's augura que, a consecuencia de unos requerimientos de inversión altos, la presión sobre las facturas de los clientes aumentará y los problemas de accesibilidad podrían conducir a un aplazamiento del coste y de la recuperación de la inversión en redes.