Mayoral (Podemos) apuesta por una "transición energética pero sin trampas"
El secretario de Relación con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales de Podemos, Rafael Mayoral, ha apostado hoy por "una[…]
El secretario de Relación con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales de Podemos, Rafael Mayoral, ha apostado hoy por "una transición energética pero sin hacer trampas", ya que "no tiene sentido cerrar pozos cuando se quema carbón que no es de las cuencas españolas".
Mayoral, junto con otros dirigentes de Podemos, han visitado hoy las instalaciones de la Hullera Vasco Leonesa en Santa Lucía de Gordón para conversar con los cuatro trabajadores encerrados en el pozo Aurelio desde el pasado 13 de junio, que exigen fondos que permitan el cierre ordenado de la explotación.
El dirigente de Podemos ha conversado por teléfono con los encerrados, a los que ha transmitido que su partido apuesta por que mientras se siga quemando carbón dentro de territorio español sea mineral nacional y que su consumo redunde, además, en un aumento del I D i que pueda revertir directamente en las zonas afectadas.
"Nuestra apuesta es la transición energética pero sin hacer trampas, y reiteramos que no tiene sentido cerrar pozos cuando se quema carbón y éste no es de las cuencas españolas", ha señalado el dirigente de Podemos.
Elías Ortega, Sócrates Fernández, Álvaro Cuesta y Daniel Garguño iniciaron su encierro para exigir que el Gobierno libere las ayudas al cierre aprobadas por la Comisión Europea al cese de la actividad minera.
El comité de empresa de la emblemática empresa minera leonesa cree que con estas ayudas se podría evitar el expediente de regulación de empleo de extinción previsto en la HVL para finales de julio y que afectará a la totalidad de la plantilla, unos doscientos trabajadores.
En caso de aprobarse la liberalización de las ayudas, la plantilla podrá ampliar sus contratos 36 meses, prorrogables a otros dieciocho.
Así, se podría actuar en la explotación de los cielos abiertos de la compañía y aprobar despidos indemnizados, además de realizar un cierre organizado de la explotación, según defienden los sindicatos.
También advierten de que una explotación como la Hullera no se puede cerrar de cualquier manera porque tiene abundante agua y mucha acumulación de grisú y habría que tomar las medidas necesarias para evitar los daños medioambientales que pueden provocar un cierre precipitado.
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