Mañana de cuchillos largos en la gran banca española
Espectáculo y del bueno, según se mire, el que dieron ayer BBVA y Banco Santander en una mañana soleada en[…]
Espectáculo y del bueno, según se mire, el que dieron ayer BBVA y Banco Santander en una mañana soleada en Madrid que fue de rayos y truenos para la banca española. Del bueno porque Francisco González, primer ejecutivo del banco con sede en Bilbao, y Emilio Botín, presidente y dueño de facto de la entidad cántabra, ofrecieron carnaza de primera para los atónitos periodistas que asistimos al cruce de misiles en forma de palabras y números.
Malo porque el sistema financiera español necesita colaboración más que enfrentamiento en un momento tan delicado como el actual, con la morosidad galopando al mismo ritmo que crece el desempleo y con la sombra de la insolvencia llamando a la puerta del Gobierno para que inyecte capital más pronto que tarde.
Hacía tiempo que los dos principales bancos nacionales no se acuchillaban de una manera tan visceral. FG, un hombre calmado por naturaleza, no pudo reprimirse cuando observó que su eterno rival le echaba abajo la presentación de sus resultados anuales publicando sin previo aviso y al mismo tiempo unas cuentas y unos dividendos que no admitían debate. Mientras BBVA sacaba brillo a sus 5.020 millones de beneficios (-18%) y explicaba la bajada del 15,8% de la retribución al accionista, Santander torpedeaba la exhortación de júbilo con 8.876 millones (-2%) y el mantenimiento del dividendo, que en realidad es un aumento por haber emitido más acciones en 2008.
Un golpe muy duro para Francisco González que acusó de forma indirecta a su homólogo de "jugarse el banco en dos o tres compras por una cuestión de ego". FG aseveró que BBVA y Santander son dos bancos extremadamente diferentes", algo que ya sabíamos. Mientras uno se ha lanzado a adquirir entidades de mediano tamaño en Reino Unido para ser un grande en la cuna financiera del Viejo Continente y ha tenido fallidos -Madoff, Lehman, Royal Bank of Scotland, Sovereign y Fortis- que le han costado mucho dinero a sus accionistas, el otro ha preferido ser más prudente -nada de anuncios rimbombantes tipos voy a ganar 10.000 millones- y ha apostado más por la innovación y la ética.
Una ética de la que discrepan desde Santander, que no perdonan que en septiembre de 2007, en plena colocación de los 7.000 millones en bonos convertibles -vaya ruina para el inversor- BBVA enviara una nota oficial a la red de sucursales conveniente filtrada a la prensa en la que se ponía en tela de juicio la idoneidad de esos productos. Lo mismo hizo el banco de FG cuando Santander salió otra vez al mercado en noviembre del pasado año para ampliar capital por 7.200 millones, lo que se tradujo, curiosamente, en un castigo para la acción de BBVA.
Una prueba más de que los dos grandes banqueros de este país no se profesan precisamente mucha amistad, como quedó demostrado cuando Botín no quiso acudir a la reunión de la Moncloa de todo el sector a la vez que iba al que considera un mero broker de bolsa. Él ya se había fotografiado con Zapatero en su casa, en la sede operativa de Boadilla del Monte, en una cita con tirantes en la que ambos líderes pronosticaron que España no sufría ninguna crisis allá por septiembre de 2007. Poco después, FG se negó a firmar una declaración de la AEB promocionada por Botín para cantar a la prensa internacional que la banca española gozaba de una salud envidiable.
Meros tiroteos para lo que sucedió en la batalla de ayer y que promete más pólvora en próximos acontecimientos. Sería bueno que reflexionaran porque lo que se necesita ahora es unidad más que disparos en las piernas. El enemigo está fuera y son los bancos que han sido ayudados por los estados y que han provocado competencia desleal.