Los ramos de flores más frescos: del campo a tus manos
Colvin pretende cambiar y dinamizar el sector de la «flor cortada» a través de la calidad y el diseño a un precio competitivo, con la experiencia del usuario como protagonista.
La idea de los tres fundadores de la compañía es «revolucionar la forma de regalar y recibir flores recuperando la magia de estas» y para ello crearon Colvin como una floristería online en la que se acercan a los productores, eliminando intermediarios, para de esta forma conseguir que las flores lleguen lo más frescas posibles al comprador. Con esta fórmula buscan reducir el precio y aumentar la esperanza de vida de las flores, al ser un producto sumamente frágil y perecedero.
De este modo, la empresa ha multiplicado por 10 su facturación desde que se lanzase en noviembre de 2016 y da trabajo a 30 empleados. La plataforma es un sistema e-commerce donde realizas y pagas tu pedido de forma online, por web o app, y lo recibes a domicilio. El proceso es simple: decides el tipo de diseño que Colvin te ofrece, escoges el tamaño, especificas si vas a necesitar jarrón, añades una dedicatoria y pides dónde y cuándo quieres recibirlo en un plazo de 24 horas dentro de la península Ibérica, ya que por su modelo de negocio le es muy complicado servir en Baleares y Canarias pero siguen trabajando en ello. Además, puedes recibir tu pedido de forma semanal, quincenal o mensual.
Colvin ha levantado más de 9 millones de euros en operaciones desde principios de 2017 y en la actualidad ha cerrado una ronda de financiación de 6 millones de euros. Con estos empujones busca seguir consolidándose en el territorio nacional, Italia y Portugal, además de acelerar su presencia internacional con la llegada a mercados de gran potencial para su negocio.
Objetivos muy claros
«Ahora llega una época de ejecución para en los próximos meses asentar todo lo que hemos estado trabajando», comenta el CEO y cofundador de Colvin, Andrés Cester. Aunque Andrés apunta que este tipo de compañías son muy cambiantes, el objetivo para la suya lo tiene claro: «Cambiar la industria y convertirnos en la primera marca del sector a nivel europeo», a través de previsiones como triplicar las ventas en 2019 respecto a las de este año. Para lograr estas metas «hay que adaptarse y moverse en el negocio a la mayor velocidad posible», comenta Cester. Ve en el mercado francés, británico o alemán, por sus potentes economías, u Holanda, por su producción de floristería, renta y gusto por el producto, como dos de los tres puntos de expansión de aquí a un año.
Colecciones de flores Colvin
Originals. Con este tipo de colección se busca «disfrutar de los clásicos de siempre» con rosas, liliums y tulipas, con el objetivo de «llenar de color cualquier rincón».
Always on. «Disfruta de un pedacito de la Provenza o de la brisa alpina». Así definen a esta colección que combina flores atemporales como las rosas, las alstroemerias y listantus acompañadas por la «frescura» del eucalipto y otras pequeñas flores.
Wanderlust. Para su tercer tipo de colección destacan las flores de temporada para crear «la colección más itinerante con los diseños más exclusivos». Se presentan flores como los claveles, las francesillas o flores de cera «que te sorprenderán semana a semana».
Equipo Colvin. Eligen y cortan las flores en el origen, justo cuando realizas el pedido, para que lleguen frescas, en brote para protegerlas y que florezcan en casa para disfrutarlas más tiempo.