Los notarios europeos ponen su reloj a la hora digital

Un "DNI" de identidad digital, un "sello de conformidad" notarial digital en toda Europa, un "albacea digital" o contratos notariales[…]

Un "DNI" de identidad digital, un "sello de conformidad" notarial digital en toda Europa, un "albacea digital" o contratos notariales "inteligentes" autoejecutables: los notarios de Europa apuestan por abandonar gradualmente los legajos y entrar de lleno al mundo virtual.

La palabra "digital" se ha instalado de lleno en el IV Congreso de Notarios de Europa, que reúne hasta el sábado a 22 notariados del Viejo Continente, que suman 40.000 profesionales de toda Europa agrupados en el Consejo de los Notariados de la Unión Europea (CNUE).

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, recordó el jueves en la jornada de inauguración que "no puede existir una Europa fuerte sin un notariado de calidad que facilite la contratación transfronteriza".

José Carmelo Llopis, notario de Valencia y uno de los coordinadores del congreso, explicó a Efe el carácter innovador de una de las propuestas, presentada por los notarios españoles: implantar un "sello de conformidad notarial", que serviría para certificar que las empresas que ofrecen servicios por Internet incluyen condiciones de contratación en sus webs que sean conformes con las normas de la Unión Europea (UE).

"Este sello daría mucha tranquilidad al consumidor, y también otorgaría a las empresas un plus de confianza", asegura Llopis, al tiempo que puntualiza que se trata de establecer un marco regulador claro y seguro para que los consumidores se sientan cada vez más tranquilos a la hora de, por ejemplo, realizar sus compras en la web, y a la par, fomentar el comercio electrónico (o "e-commerce").

"Se trata de que en el mundo virtual tengamos el mismo nivel de seguridad jurídica que en el mundo analógico o físico", comenta el experto español. "Las empresas que adoptaran este sello tendrían una mayor reputación 'online'", agrega.

Ante el aumento imparable de lo digital en todos los ámbitos de la vida, y debido a su efecto transformador en la economía y la sociedad, los notarios europeos quieren ser garantes de la seguridad y legalidad de las transacciones, para aportar tranquilidad a los consumidores.

"La gente no se fía porque muchas veces se desconoce quién está detrás de la pantalla cuando haces una transacción a través de la web", explica Llopis.

Esto es lo que los notarios denominan "asimetrías informativas", que se traducen en que en muchas ocasiones el comprador desconoce a quién compra, y el vendedor a quién vende. Todos estos obstáculos están lastrando un avance más rápido del comercio electrónico en la UE, sostienen los notarios europeos.

Se trata, según explicaba en entrevista con Efe la directora de la dirección general de Justicia y Consumidores de la Comisión Europea, Tiina Astola, de que "los consumidores europeos se sientan más seguros al saber que sus datos están protegidos. Así estarán más confiados a la hora de sacar ventajas del comercio electrónico, especialmente el transfronterizo".

La UE apuesta fuerte por plasmar un verdadero mercado único digital en Europa, que contribuya a que la economía comunitaria saque provecho de las oportunidades que un mercado de cerca de 500 millones de consumidores ofrece a quienes sepan aprovecharlo, pero todo ello dentro de un marco regulatorio que aporte seguridad a las transacciones digitales.

Según explica Llopis, "los consumidores son la parte débil de la cadena". Las preguntas del usuario o consumidor son lógicas: "¿qué pasa si no me llega el producto? o ¿A quién reclamar?".

En los casos de 'e-commerce' transfronterizo (adquirir productos que están en otros países distintos al del comprador), el panorama es todavía más incierto.

Otra de las propuestas a debate, presentada por los notarios holandeses, está relacionada con la creación de una especie de DNI de "identidad digital" (con una firma personal encriptada), que se concretaría en un certificado electrónico que emitiría el notariado europeo, para garantizar que el consumidor es quien realmente dice ser, "brindaría al consumidor una personalidad 'online'", explica Llopis.

En principio, la propuesta sería de adopción voluntaria por parte de las empresas europeas que, de esta manera, reforzarían su reputación en la web e impulsarían su "marca", en cuanto a la responsabilidad social corporativa RSC), entre otras ventajas.

.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp