Los coches eléctricos salen más rentables al uso que los térmicos en Francia
Los coches eléctricos, que en Francia tienen una prima de 6.000 euros a la compra, pero también los híbridos recargables,[…]
Los coches eléctricos, que en Francia tienen una prima de 6.000 euros a la compra, pero también los híbridos recargables, salen más rentables al uso que los equipados con motores térmicos (gasolina o diesel), según la asociación de consumidores UFC-Que Choisir.
Al cabo de cuatro años de utilización en los que se integra un recorrido de 60.000 kilómetros, el costo de un vehículo eléctrico es ya un 3,4 % inferior al de una berlina media con motor de explosión, indica UFC-Que Chosir en un estudio comparativo publicado hoy.
El ahorro es del 3 % si se compara con uno de gasolina y del 5,5 % respecto a un diésel, siempre sobre la base de 15.000 kilómetros recorridos al año para modelos de gama media como un Renault Mégane o un Peugeot 308.
"De forma general, la eficacia energética y un mantenimiento ligero permiten que los vehículos que utilizan electricidad (híbridos o 100 % eléctricos) sean más competitivos al uso que un coche con un motor diésel o de gasolina", señalan los autores del trabajo.
En el cálculo de los costos se han tenido en cuenta los precios de compra de los automóviles, pero también los gastos de financiación, los seguros, la depreciación por el paso del tiempo, el mantenimiento y la energía.
Es precisamente este último aspecto el que decanta los resultados del estudio en favor de los eléctricos: el presupuesto para la energía es de 188 euros al año en un coche eléctrico, frente a los 1.181 en uno diésel y a los 1.461 de los de gasolina.
A partir de estas conclusiones, UFC-Que Choisir reclama al Gobierno, entre otras cosas, instaurar una información sobre el coste global por kilómetro de un coche que integre los diferentes gastos para ayudar a los consumidores.
El informe se hace público en un momento en el que el Gobierno francés y los responsables de 13 grandes ciudades trabajan en establecer de forma armonizada "zonas de baja emisión" con restricciones e incluso prohibiciones de circular a los vehículos más contaminantes.
El presidente de la Metrópolis del Gran París, Patrick Ollier, se declaró en favor de ampliar en julio de 2019 a toda el área metropolitana la zona de baja emisión" que ya está en vigor en la capital, en declaraciones hoy a Le Parisien.
Eso significaría, de entrada, la prohibición de los coches diésel matriculados antes de 2001 y un endurecimiento progresivo de las condiciones, con restricciones suplementarias.
La ministra de Transportes, Elisabeth Borne, indicó hoy que el plan sobre el cambio climático presentado por su Gobierno en septiembre de 2017 establece como "una orientación" el fin de la comercialización de los coches con motores térmicos en 2040.