Londres lamenta aumento de aranceles para la aeronáutica Bombardier en EEUU
El Gobierno británico se comprometió hoy a defender el futuro de miles de empleos en Irlanda del Norte, después de[…]
El Gobierno británico se comprometió hoy a defender el futuro de miles de empleos en Irlanda del Norte, después de que el Departamento de Comercio estadounidense decidiese imponer un arancel del 220 % a las importaciones de la compañía aeronáutica Bombardier.
La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, dijo hoy sentirse "profundamente decepcionada" por esta medida proteccionista adoptada este martes por Washington contra el fabricante canadiense Bombardier, que emplea a más de 4.000 personas en sus instalaciones de Belfast.
"El Gobierno continuará trabajando con la compañía para proteger puestos de trabajo vitales para Irlanda del Norte", aseguró la primera ministra británica en su cuenta de Twitter.
El regulador del sector en EEUU dio ayer luz verde para que el Departamento de Comercio aumente el arancel sobre las importaciones de un nuevo modelo de avión de pasajeros Bombardier hasta casi el 220 %, que compite en ese país con Boeing.
El fabricante aeronáutico estadounidense había advertido de que su rival había recibido subsidios públicos de Londres y del gobierno regional de Quebec para lograr un cuantioso pedido en EEUU de su nuevo modelo de la Serie-C.
El representante nacional del sindicato GMB, Ross Murdoch, ha indicado que hasta 14.000 empleos están en peligro en Irlanda del Norte, incluidos los 9.400 que dependen indirectamente de la cadena de suministros de Bombardier.
El fabricante canadiense ha calificado la medida de "absurda" y un portavoz de Downing Street también ha asegurado que el Gobierno británico "no esperaba" que un "socio comercial a largo plazo" como EEUU iba a tomar esta decisión, la cual, precisó la fuente, es solo el comienzo de un "largo proceso".
No obstante, los observadores consideran que Washington no dará marcha atrás, después de que el secretario estadounidense de Comercio, Wilbur Ross, haya recordado que la Administración que dirige Donald Trump "se toma muy en serio" la concesión de subsidios estatales a empresas extranjeras.
Asimismo, el Partido Democrático Unionista (DUP), mayoritario en Irlanda del Norte y socio del Gobierno de May en Londres, se ha declarado "decepcionado", pero sigue creyendo que la situación es reversible.
"La Serie-C es un avión tremendamente innovador y clave para las operaciones de Bombardier en Belfast. Es precisamente su carácter innovador lo que le distingue y no está en competencia directa con Boeing", agregó la líder del DUP, Arlene Foster.
El Ejecutivo autónomo norirlandés y Londres acordaron invertir casi 135 millones de libras (180 millones de dólares) para desarrollar este modelo en la planta manufacturera de Belfast, mientras que Quebec inyectó 1.000 millones de dólares en la compañía en 2015, cuando atravesaba graves problemas económicos.
La medida proteccionista estadounidense podría provocar la cancelación de la entrega en 2018 de 125 nuevos aviones de Bombardier a la aerolínea estadounidense Delta, un pedido valorado en 5.600 millones de dólares.
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