La industria vive su mejor año de la crisis apoyada en la automoción
La tasa de crecimiento de la fabricación de automóviles mejoró un 27,5%. Se trata de un dato extraordinario. Los ciudadanos habían retrasado compras de coches en los últimos años y ahora hemos conseguido ser uno de los primeros países en producción de Europa.
Las grandes factorías de automóviles han ejercido como motor de tracción de toda la industria española, que ha registrado un año récord desde 2007. El Índice de Producción Industrial (IPI) registró un aumento del 3,2% en 2015, con todas las ramas de actividad en positivo, a pesar de las diferencias entre sectores y comunidades autónomas. En diciembre, el índice cayó dos décimas, frente al crecimiento que tuvo 12 meses antes.
La evolución del IPI fue positiva prácticamente los 11 meses restantes, a excepción de agosto, cuando la actividad suele caer por el descanso veraniego de muchas plantas. El mejor mes fue el de marzo, con un alza del indicador del 1,2%. Y por trimestres, el índice consiguió situarse en sus mejores cotas en el segundo del año, alcanzando un crecimiento interanual del 5,3% justo antes de las vacaciones de verano. Mientras que la fabricación de bienes de equipo mejoró un 6,9% y la de bienes intermedios un 4,1%, el índice energético apenas subió un 0,7%, y el de los bienes de consumo un 1,3%.
El auge de la industria española no se puede explicar sin las cifras que aportan las fábricas de automóviles -Barcelona, Palencia, Pamplona, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza y Vigo concentran la producción-, cuya actividad creció un 13,6% el año pasado con respecto al anterior. De hecho, solo la automoción aporta 1,7 puntos de los 3,2 que mejoró el sector en su conjunto. Esto es, un 53% de ese crecimiento, según los datos del INE.
En términos interanuales, la tasa de crecimiento de la fabricación de automóviles mejoró un 27,5%. «Se trata de un dato extraordinario», explica Robert Tornadell, catedrático de Banca y ex decano de ESADE. «Los ciudadanos habían retrasado compras de coches en los últimos años y ahora hemos conseguido ser uno de los primeros países en producción de Europa», afirma Tornadell. Además, señala que no sólo se trata de la mejoría experimentada por estas grandes plantas, sino también «por toda la industria auxiliar» que depende directa o indirectamente de ellas. Este experto indica que el buen dato industrial «refleja la recuperación de la economía, cada vez más cercana, al igual que cuando el IPI caía se avecinaba la crisis».
Por detrás de la automoción se sitúan las empresa de reparación e instalación de maquinarias, con un alza en su actividad del 8,7%. «Cada vez hay más empresas que sustituyen sus equipos, un claro síntoma de renovación industrial», explica Robert Tornadell. También mejoraron con fuerza las sociedades dedicadas a la fabricación de informática, productos electrónicos y ópticos (un 8,9%), las de refino de petróleo (6,5%), las de caucho y plásticos (6,1%) o las textiles (5,3%).
En el lado contrario de la balanza se sitúan las actividades que sufren una mayor crisis estructural, como la industria del tabaco, cuya producción cayó un 15,7%; la de confección de prendas de vestir (-6,7%); o la metalurgia (-0,1%).
Las diferencias son notables si se comparan los datos entre las comunidades autónomas. En dos de ellas -Cantabria y Canarias- retrocedió la actividad industrial con respecto a 2014. Y en el resto mejoró, aunque de forma heterogénea. El Principado de Asturias lideró el auge de la actividad manufacturera con un alza del 7,6% en 2015. A continuación se sitúa la Comunidad Valenciana (6%), Castilla La Mancha (4,3%), Galicia (4,1%), Andalucía (3,7%), Murcia (3,7%), La Rioja (3,5%) y País Vasco (3,4%). Por debajo de la media nacional se encuentran Madrid (3,1%), Cataluña (2,5%), Navarra (2,2%), Castilla y León (1,7%), Baleares (1,6%), Extremadura (1,5%) y Aragón (1,1%). Para Robert Tornadell es «sorprendente» el hecho de que Cataluña crezca «por debajo de lo que lo hace Madrid» y también la circunstancia que muestra «el crecimiento que experimenta Valencia». En el caso catalán, este profesor destaca el impacto que ha tenido la crisis de Volkswagen en la actividad de la planta que el grupo tiene en Martorell (Barcelona).
Los expertos señalan que, de cara a 2016, será más complicado que la industria mantenga el vigor mostrado durante el año pasado. «Puede seguir creciendo, pero no al mismo ritmo y todo dependerá de cómo evolucione Europa», destaca Robert Tornadell. Por su parte, Manuel Parra, socio responsable del sector Industria de KPMG España, indica que «es necesario seguir avanzando para arovechar las oportunidades que brinda el avance de la tecnología y la situación económica global». Este experto afirma que «una industria fuerte es el mejor indicador de riqueza y competitividad en un país».