La danesa A.P. Møller-Mærsk perdió 9 millones netos en el primer semestre
A.P. Møller-Mærsk, el principal grupo industrial de Dinamarca, presentó hoy una pérdida neta de 11 millones de dólares (9 millones[…]
A.P. Møller-Mærsk, el principal grupo industrial de Dinamarca, presentó hoy una pérdida neta de 11 millones de dólares (9 millones de euros) en el primer semestre del año por el deterioro de activos en el segundo parcial.
La compañía danesa había ganado un año atrás 342 millones de dólares (291 millones de euros) netos.
El beneficio neto de explotación (ebit) cayó un 13 % interanual hasta 1.002 millones de dólares (853 millones de euros).
El beneficio bruto de explotación (ebitda) fue de 3.765 millones de dólares (3.205 millones de euros), un 12 % mejor.
La facturación entre enero y junio ascendió a 18.567 millones de dólares (15.804 millones de euros), lo que supone una subida del 7 %.
A.P. Møller-Mærsk perdió 264 millones de dólares (225 millones de euros) netos entre abril y junio, cuando un año antes había ganado 118 millones de dólares (100 millones de euros).
El balance del segundo parcial se vio afectado por depreciaciones después de impuestos de 732 millones de dólares (623 millones de euros), relacionadas principalmente con menores valoraciones de activos en Maersk Tankers (dedicada al transporte de petróleo y gas) y a varias terminales marítimas "con retos comerciales".
Maersk Line, la primera empresa en transporte marítimo mundial y división estrella del grupo, obtuvo sin embargo una ganancia neta de 339 millones de dólares (289 millones de euros) entre abril y junio, frente a una pérdida de 151 millones de dólares (129 millones de euros) en el mismo período de 2016.
A.P. Møller-Mærsk informó además en su balance de que estima que los daños causados por el ciberataque mundial del pasado 27 de junio le costarán entre 200 y 300 millones de dólares (entre 170 y 255 millones de euros).
La firma danesa fue una de las principales afectadas por la variante del virus informático "Petya", que atacó entonces de forma masiva a decenas de grandes empresas e instituciones europeas y que fue distribuido a través de un programa de contabilidad ucraniano.
"El impacto financiero del ataque fue limitado en el segundo trimestre, la mayor parte ocurrirá en el tercero, sobre todo por los volúmenes perdidos durante el incidente, así como por los costes extraordinarios en tecnología de la información y en operaciones", informó la compañía danesa.