La CNMV cerca a las cajas de ahorros
La Comisión Nacional del Mercado de Valores va a vigilar muy de cerca las salidas a Bolsa de las cajas[…]
La Comisión Nacional del Mercado de Valores va a vigilar muy de cerca las salidas a Bolsa de las cajas de ahorros. Responde, así, a las advertencias de muchos analistas que aseguraban que las entidades financieras podrían vender acciones como depósitos, en sus propias sucursales, cuando lleven a cabo sus ofertas públicas de venta, lo que reduciría la necesidad de contar con inversores profesionales institucionales en las colocaciones. También tranquiliza a muchos gestores que llevaban tiempo avisando de que no acudirían a las colocaciones de las cajas en el parqué a no ser que se cumplieran determinadas garantías.
Al regulador no se le escapa que estos debuts bursátiles de las entidades financieras no son como los demás: a diferencia de una compañía eléctrica, o de una constructora, las cajas de ahorros tienen una importante red de oficinas en las que podrían colocar sus acciones entre sus propios clientes, como ya lo han hecho con otros productos de riesgo, como preferentes y convertibles. Criteria y CAM nunca han hecho públicos los datos sobre el porcentaje de sus acciones y cuotas participativas que distribuyeron entre sus clientes en sus respectivas salidas a Bolsa, pero se intuye que fue la mayoría.
Por tanto, dentro de unos meses, cuando se tengan que acelerar los debuts bursátiles de las cajas de ahorros, el cliente que entre en su sucursal de toda la vida buscando un depósito o una cuenta corriente podría salir de ella con unas acciones sobrevaloradas, poco líquidas, con escaso potencial de revalorización y mucho riesgo. Puros chicharros. Esta percepción podría contagiarse al resto del sector financiero cotizado, como ya lo ha hecho en los últimos años: BBVA y Santander han sufrido en Bolsa por la falta de saneamiento de las cajas de ahorros.
Todos los analistas, a la hora de valorar el atractivo de una oferta pública de venta, destacan que lo fundamental es evaluar su precio. Y eso será lo que vigile la CNMV. Por varias vías. En el caso de las cajas de ahorros, los expertos siempre han asegurado que una garantía de que éste sea lo suficientemente atractivo es el protagonismo que adquieran los inversores institucionales en la operación. Porque éstos no compran a cualquier precio: se estudian los números y exigen una valoración atractiva.
Otro aspecto que deberá vigilar la CNMV será el porcentaje del capital que las entidades coloquen en el mercado, con el objeto de garantizar la liquidez suficiente a los inversores y evitar que se queden "pillados" con ellas. Además, los analistas apuntan que ésta también ayudaría a que el precio sea el adecuado: si sacan pocas acciones, el precio tendrá que ser más elevado para poder cumplir con su objetivo de captación de capital.
Pero, ¿qué ocurrirá en el caso de que el inversor institucional no quiera saber nada de las cajas españolas? Pueden pasar dos cosas: o que los precios de salida tengan que reducirse hasta niveles de ganga para conseguir atraerlos, o que se paralicen muchas de estas operaciones, como están alertando algunos analista. Incluso hasta 2012, dado que, según el calendario establecido por el Banco de España, los debuts bursátiles podrían retrasarse hasta la primavera del año que viene. Pero es que es posible que muchas de estas operaciones se demuestren inviables.
El Banco de España debe velar por la solvencia del sector financiero. Pero la misión de la CNMV es velar por la eficiencia del mercado de valores y por la transparencia en el proceso de fijación de precios. Bien es verdad que al Banco de España aún le queda una misión por cumplir que puede interferir en esto último: debe entrar en las cajas necesitadas de dinero público y debe establecer una valoración. El hecho de que sea dinero de todos implica que debe ser muy escrupuloso a la hora de fijar las valoraciones. Pero tampoco tiene que tirar los precios. Daría un mensaje muy contraproducente a los inversores internacionales y haría un flaco favor a las entidades que van a salir a Bolsa de manera inminente.